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El F-35 ya decide por sí solo a quién atacar: Lockheed prueba con éxito su inteligencia artificial de combate

La inteligencia artificial ha cruzado un umbral decisivo en la guerra moderna. Lockheed Martin acaba de demostrar que sus cazas F-35 Lightning pueden identificar blancos enemigos sin intervención humana, una capacidad que redibuja el futuro del combate aéreo. El test realizado en la base de Nellis en Nevada marca un antes y un después en la tecnología militar.

El proyecto, bautizado como Overwatch, representa un salto cualitativo en las capacidades de las plataformas aéreas actuales. Se trata del primer algoritmo táctico de IA que genera identificación de combate independiente en la pantalla del piloto, sin necesidad de confirmación externa ni análisis posterior. El sistema corre en los ordenadores a bordo del F-35, integrándose en su ecosistema de combate existente.

Lo más llamativo es la velocidad de aprendizaje del modelo. El algoritmo puede reentrenarse en cuestión de minutos para aprender una nueva clase de emisor o contacto desconocido. Una vez actualizado, el modelo se recarga para el siguiente vuelo en el mismo ciclo de misión, permitiendo una adaptación táctica casi instantánea a nuevas amenazas.

Tecnología de 6ª generación en un caza de 5ª

Jake Wertz, vicepresidente de Sistemas de Combate del F-35, describió esta capacidad con una frase reveladora: "Esto es tecnología de 6ª generación en plataforma de 5ª". La afirmación subraya cómo Lockheed Martin está injertando avances del futuro en cazas actuales. Los F-35 Lightning II ya exploran la posibilidad de volar sin piloto, lo que convierte al Project Overwatch en un paso lógico hacia la autonomía total.

El sistema resuelve uno de los problemas más complejos del combate aéreo moderno: las ambigüedades en la identificación de emisores. Cuando múltiples contactos emiten señales de forma simultánea, la IA discrimina qué corresponde a cada objetivo, asignando identidad de combate en tiempo real. Según publica Interesting Engineering, esta capacidad elimina los tiempos muertos que antes requerían confirmación humana.

El proyecto se financió con fondos propios de investigación (IRAD) de Lockheed Martin, sin depender de contratos con la Fuerza Aérea. Esta decisión estratégica permitió a la empresa desarrollar con libertad una tecnología que presenta como producto maduro.

La pugna por el caza del futuro

El anuncio llega en un momento de alta competencia. Boeing desarrolla el F-47, su caza de nueva generación, presentado como rival directo del F-35. Sin embargo, Lockheed Martin acaba de demostrar que puede integrar capacidades de próxima generación en su plataforma actual, complicando el argumento de valor del F-47. Las tres capacidades que Lockheed quiere para el F-35 apuntan precisamente en esta dirección: mantener la relevancia del caza furtivo durante décadas.

La identificación autónoma de objetivos también replantea debates sobre armas autónomas. Aunque el piloto humano retiene el control total, la capacidad del sistema de generar recomendaciones de combate de forma independiente establece un precedente que influirá en futuras doctrinas militares y regulaciones internacionales.

Ventaja que parece insalvable

Con el Project Overwatch operativo desde febrero de 2026, Lockheed Martin consolida su dominio tecnológico en la aviación de combate. Los rivales chinos y rusos, aunque avanzan en IA militar, aún no han mostrado capacidades equivalentes en plataformas operativas. La brecha, por ahora, se ensancha a favor de Washington.

El F-35 demuestra que un caza no necesita ser nuevo para incorporar lo último en tecnología. La modernización continua por software convierte a cada unidad desplegada en un laboratorio volante capaz de adaptarse a amenazas que ni siquiera existían cuando abandonó la fábrica.

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