Gana 200.000 euros como escort sin declarar y Hacienda la obliga ahora a pagar impuestos
Una escort que ejercía su actividad en la provincia italiana de Massa Carrara deberá pagar más de 100.000 euros en impuestos después de que la Guardia di Finanza descubriera que había obtenido más de 200.000 euros sin declarar.
El caso cobra especial relevancia tras la actualización del sistema Ateco 2025, que permite identificar fiscalmente actividades como la ejercida por escorts, que hasta ahora se encontraban en una zona gris.
La mujer no había declarado ningún ingreso ni estaba dada de alta fiscalmente, pese a que esta actividad era su única fuente de ingresos.
La investigación destapó ingresos superiores a 200.000 euros sin declarar
La investigación permitió reconstruir los ingresos de la mujer tras detectar movimientos bancarios y un nivel de gasto incompatible con los ingresos que figuraban oficialmente.
Según las autoridades, ejercía como escort de forma habitual y cobraba unos 200 euros por servicio, promocionándose a través de plataformas online especializadas.
Los agentes concluyeron que obtenía su sustento exclusivamente de esta actividad y estimaron que había generado más de 200.000 euros en un periodo limitado de tiempo sin declarar ningún ingreso.
Tras la investigación, la Agencia Tributaria italiana ha iniciado el procedimiento para exigir el pago de los impuestos correspondientes, tanto el IVA como el impuesto sobre la renta, lo que supondrá un desembolso superior a los 100.000 euros entre cuotas pendientes y regularización fiscal.
El caso está relacionado con la actualización del sistema Ateco 2025, que clasifica las actividades económicas en Italia. Esta reforma ha permitido incluir de forma específica actividades como los servicios de acompañamiento y las ejercidas por escorts, que hasta ahora se encontraban en una situación fiscal poco definida.
Gracias a este cambio, la Agencia Tributaria pudo asignarle de oficio un número de identificación fiscal y obligarla a tributar por los ingresos obtenidos, aunque no se hubiera dado de alta voluntariamente.
Además, la Corte de Casación italiana ya había establecido que el ejercicio profesional de la prostitución constituye una actividad económica a efectos fiscales, por lo que está sujeta a las mismas obligaciones tributarias que cualquier otro trabajo.
Con esta actualización, estas actividades pasan a formar parte del sistema fiscal ordinario, lo que permite a Hacienda detectar ingresos no declarados y exigir su regularización.