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El CDN y La Abadía se apuntan a la "escenografía de aprovechamiento" de Alejandro Andújar

Igual que se ha puesto de moda la "cocina de aprovechamiento", este proyecto de Alejandro Andújar se podría titular "escenografía de aprovechamiento". Un proyecto, 'Obra de arte total', que el artista cacereño ha dividido en dos: 'OAT. La mujer fantasma', en el Centro Dramático Nacional (CDN); y 'OAT. La ternura', en La Abadía, donde se recuperan los decorados de dichas obras para darles una nueva vida expositiva.

De este modo, Andújar reinterpreta las escenografías a partir del gesto del "ready made" duchampiano y se desvincula de su función teatral para presentarse como un objeto escultórico autónomo, "emancipado de la representación", añade el CDN sobre una instalación que se podrá disfrutar hasta el 15 de marzo en el teatro de la plazuela Ana Diosdado: "Deja de operar como soporte escénico para ofrecerse como obra en sí misma, desde parámetros propios de la escultura y la instalación. La propuesta se concibe, no solo como un elemento material, sino como un dispositivo espacial y perceptivo".

Una instalación para que la recorra el público

"Por un lado", continúa la institución estatal, "el público puede recorrer la instalación, accediendo tanto a sus zonas ocultas como a su parte pública, la embocadura, y experimentar el espacio desde dentro. Por otro, la obra se activa también hacia el exterior del teatro: en horario nocturno, una iluminación general permite su visualización a través del ventanal de la Sala El Mirlo Blanco, convirtiendo este espacio en una gran vitrina visible desde la calle", explican de lo que fue una producción, 'La dona fantasma/La mujer fantasma', del Centro Dramático Nacional, T de Teatre, Teatre Romea y el Complejo Teatral de Buenos Aires, estrenada en octubre de 2023 en el Romea (Barcelona) y exhibida posteriormente en la Sala Francisco Nieva del Teatro Valle-Inclán, en febrero de 2025.

Para el comisario y doctor en Filosofía Valentín Roma, esta 'OAT. La mujer fantasma' pone en valor ese nuevo uso de los objetos; y acude al filósofo Giorgio Agamben para referirse a la profanación "no tanto como un gesto iconoclasta, sino como un sistema que permite traer objetos, imágenes o ideas desde el más allá de lo sagrado hasta el más acá del mundo. Asimismo -prosigue-, Andújar restituye toda una serie de nuevas potencialidades al elemento escénico; interactuamos con él o lo habitamos, de algún modo podemos pensar que en su extrañeza desaparece la necesidad de significados literales, se abren semánticas emancipadas de cualquier categoría".

Las mil posibilidades de la vieja abadía

Y tras el Valle-Inclán, la propuesta de Andújar tiene su otra vertiente en La Abadía, donde se presenta otro "gesto homólogo", explican, con 'OAT. La ternura'. En el Absidiolo del centro se podrá contemplar en su totalidad las piezas originales de la escenografía de la pieza de Sanzol "como objetos autónomos", señala el teatro. Con esta instalación, el artista "busca trasladar la escenografía del ámbito de la representación al espacio expositivo, generando un modelo escultórico y documental de las piezas, que se convierten en objetos portadores de memoria, uso y recorrido".

Por su parte, el propio Andújar afirma que este proyecto "reconstruye de forma casi fantasmal la arquitectura del teatro a través de un material blando y poco arquitectónico como la tela, en este caso de lino teñido en un azul Prusia ligeramente más vivo que, sin embargo, hace aparecer el espacio de manera elocuente".

Se completa así la "deslocalización, dentro del propio edificio, del homenaje que la escenografía plantea a la Sala Juan de la Cruz. La obra se estrenó en la Sala José Luis Alonso, un espacio anexo a la vieja abadía y arquitectónicamente distinto, y es ahora en el Absidiolo donde encuentra una coherencia más directa con la arquitectura que esta estructura emula", comenta Andújar.

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