Mercedes triunfa, Ferrari avisa y Aston Martin confirma su desastre
Nueva era y nuevos protagonistas. La F1 estrenaba hoy reglamento técnico y existían muchas dudas e incertidumbres sobre el funcionamiento de los motores, la regeneración de batería, la gestión de energía, los adelantamientos prácticamente en cualquier curva y, en definitiva, un antes y un después en este deporte. Los Mercedes dominaron la clasificación del sábado, ocuparon las dos primeras posiciones, pero en la salida las cosas cambiaron mucho. Las primeras vueltas del Gran Premio de Australia resultaron estresantes. Pasaron muchas cosas. Leclerc salió como un cohete y en la primera curva ya era primero por delante de Russell (pole) y su compañero Hamilton. Los tres se fueron por delante a la espera de que llegara Kimi Antonelli. Por detrás, Alonso saltó desde la 17.ª posición a la décima y Verstappen desde el último lugar al 12.º.
Los primeros kilómetros de la temporada fueron una locura. Leclerc y Russell se pasaron y repasaron en numerosas ocasiones. La gestión de energía y el uso de la aerodinámica activa fue un placer que provocó luchas cuerpo a cuerpo en todas las posiciones prácticamente y algo extraño para los puristas, acostumbrados a otra clase de igualdad y a los adelantamientos solo en puntos clave. Pero ojo, esto no significa que la gestión de neumáticos y la estrategia hayan desaparecido. Los Ferrari no lograron el triunfo, seguramente, por un error táctico doble, ya que no pararon en ninguna de las dos neutralizaciones que se produjeron en los primeros minutos de la carrera con coche de seguridad virtual. Incluso, el propio Hamilton lo comentó por la radio, algo que tendrá que discutir en interno.
A pesar de no parar y mantener el plan inicial que tenía Ferrari, tras las dos interrupciones los Mercedes, ya con neumático duro, enseguida les dieron caza y mantuvieron un ritmo inalcanzable para los coches rojos, que pararon poco después para ir a una sola parada. Ahí se terminó la carrera, porque Antonelli también dio cuenta de Leclerc y Hamilton y confirmó el doblete de Mercedes, que es el equipo que mejor ha hecho los deberes ante la nueva reglamentación de monoplazas y unidades de potencia, con mayor protagonismo para la parte eléctrica.
Mercedes y Ferrari demostraron estar un paso por delante de los demás, sobre todo de McLaren y Red Bull, que ni de lejos pudieron mantener el ritmo. Norris acabó quinto justo por delante de Verstappen, que salió desde el final de la parrilla, pero ninguno de los dos estuvo arriba. Les queda mucho para igualar el ritmo de sus rivales. Peor lo tuvo Piastri, que en la vuelta de camino a la parrilla destrozó su coche en uno de los accidentes más estúpidos en la historia de la F1.
Desgraciadamente, Fernando Alonso tuvo la carrera esperada. Salió como una bestia, pero el motor dijo basta en la vuelta 15. Pasó por boxes, lo solucionaron y volvió a salir minutos después. Pero se trataba de un test en plena carrera. Sin embargo, abandonó poco después. El inicio de temporada ha sido decepcionante para Aston Martin. Las cosas no cambiarán mucho en los próximos meses… Tampoco fue el día de Carlos Sainz. Acabó 15.º y al menos pudo solucionar todos los problemas que arrastró el fin de semana. No es el rendimiento esperado, aunque su compañero Albon acabó 12.º, cerca de la zona de puntos.
La nueva F1 tuvo un comienzo espectacular. Los pilotos tienen ahora más recursos para adelantar y eso puede provocar carreras muy alocadas y bonitas para el espectador. Esto no para. Dentro de una semana la competición regresa en Japón.