España arrastra un déficit anual en inversión en infraestructuras de 19.000 millones de euros desde que gobierna Sánchez
España arrastra un abultado déficit de inversión en infraestructuras. Lo ha reconocido hasta el propio Ministerio de Transportes y lo ratifican todos los informes que se publican al respecto. El último, el del Instituto de Estudios Económicos (IEE), asegura que, entre los años 2019 y 2024, coincidiendo con la llegada al Gobierno de Pedro Sánchez, el déficit medio de inversión anual en la materia es de 19.000 millones de euros.
Según el "think tank" de la patronal CEOE, este déficit es más visible en el ámbito del sector público, pues la inversión de las administraciones representa el 2,7% del PIB, una de las ratios más bajas de Europa. En contraste, el promedio de la Unión Europea se sitúa en el 3,4% del PIB. En términos económicos, el menor esfuerzo inversor de las administraciones públicas supone un déficit medio, aproximado, de 10.500 millones de euros anuales, cifra que, incluso, alcanza valores superiores en los últimos años, según el IEE.
En vista de la "considerable destrucción" que ha habido en los últimos años en trenes y carreteras por la falta de inversión pública, el "think tank" ha propuesto incrementar la colaboración público-privada. "La realidad es que hay 150.000 millones de euros más de ingresos en el Estado desde 2019, pero no solo no se ha aumentado la infraestructura, sino que se ha destruido en un porcentaje importante, y llevamos sin presupuestos cuatro años. Se ha podido hacer muchísimo más de lo que se ha hecho, por lo que está claro que la inversión no ha sido, ni de lejos, una prioridad", ha argumentado el presidente del IEE, Íñigo Fernández de Mesa.
Aunque en los últimos años, después de la caída en picado de la inversión que se produjo en los años de la Gran Recesión, se ha observado una cierta recuperación asociada al crecimiento económico y a la llegada de nuevos fondos europeos, el nivel de inversión sigue siendo significativamente inferior al registrado antes de la crisis, según el IEE. En 2024, la inversión en infraestructuras públicas se situó en torno a 13.000 millones de euros, una cifra todavía muy alejada de los máximos alcanzados en la década anterior.
Esta evolución, según el IEE, también se refleja en el peso de la inversión en infraestructuras sobre el PIB. Mientras que durante los años previos a la crisis el esfuerzo inversor alcanzaba ratios cercanos al 3% del PIB, en los posteriores la inversión descendió hasta situarse en torno al 0,7% del PIB en los momentos de menor esfuerzo inversor, detalla. A pesar de la recuperación reciente, la inversión en 2024 se mantuvo, aún, por debajo del 1% del PIB.
Además, el "think tank" añade que la debilidad de la inversión resulta "especialmente significativa si se compara con la evolución de la economía española en su conjunto". En 2024 el PIB se situó, aproximadamente, un 23% por encima del nivel registrado en 2012, mientras que la inversión en infraestructuras continuó siendo alrededor de un 13% inferior a la de ese mismo año. "Este contraste evidencia que, durante el proceso de recuperación económica, la inversión en infraestructuras no ha recuperado el protagonismo que había tenido en etapas anteriores", explica.
"Stock" de capital público
La prolongada debilidad de la inversión en infraestructuras ha tenido "efectos directos sobre la evolución del stock de capital público", según el informe. El stock de capital refleja la capacidad instalada de infraestructuras acumulada a lo largo del tiempo y es un indicador para evaluar la dotación de capital productivo de una economía.
Durante las últimas décadas de los años 2000, el proceso de acumulación elevó la capitalización de la economía. Sin embargo, según describe el IEE, la reducción sostenida de la inversión, junto con el proceso de depreciación del capital, provocó una desaceleración del crecimiento del stock y, posteriormente, una reducción en términos reales. En la última década (2012-2024) el stock de capital en infraestructuras españolas tiene un aparente aumento nominal, pero cuando se ajustan los precios, esto es, en términos constantes, el valor del stock de capital neto del 2024 es inferior al de 2012 cuando en este mismo periodo se ha producido un importante incremento de población y de actividad que necesariamente requiere un mayor stock de capital, concluye el análisis.
Para el IEE, este deterioro en términos constantes del valor del stock de las infraestructuras españolas lo que está señalando es que "no solo no hemos aumentado nuestro nivel de infraestructura, sino que ni siquiera hemos invertido lo suficiente en mantenimiento para compensar su deterioro por el uso y el paso del tiempo". Sus estimaciones apuntan a que, en términos agregados, habrían sido necesarios más de 17.000 millones de euros adicionales durante ese periodo para evitar que el stock comenzara a deteriorarse. De esta cifra (17.000 millones de euros) 5.500 millones de euros corresponden a las infraestructuras hidráulicas, 3.600 millones de euros corresponden a infraestructuras ferroviarias y 1.300 millones a infraestructura viaria.
El "think tank" asegura que la inversión media anual de mantenimiento en infraestructuras entre 2018 y 2024 ha sido de 10.500 millones anuales, lo que es "inferior a los 12.000 millones de euros de inversión mínima necesaria según nuestras estimaciones para compensar la depreciación del stock de infraestructuras derivada del uso y del paso del tiempo".