Bolaños lanza un ataque directo contra Vox: “No son patriotas, son limpiabotas de los poderosos”
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, protagonizó una de las intervenciones más tensas de la última sesión de control al Gobierno al dirigir un ataque directo a Vox.
Durante su intervención, acusó a la formación de Santiago Abascal de actuar en beneficio de intereses ajenos a España y cuestionó su discurso patriótico. “No son patriotas, son limpiabotas de los poderosos”, afirmó, en una frase que marcó el tono del debate parlamentario.
Las palabras de Bolaños se producen en un contexto de creciente confrontación entre el Gobierno y Vox, especialmente tras las posiciones que la formación ha adoptado en relación con la política internacional.
En los últimos meses, Vox ha expresado abiertamente su apoyo al presidente estadounidense Donald Trump, alineándose con su agenda económica y diplomática. Este respaldo ha sido utilizado por el Ejecutivo para cuestionar la coherencia del discurso nacionalista del partido.
El ministro enmarcó su crítica en la relación que, según el Gobierno, mantiene Vox con movimientos políticos internacionales de corte ultraconservador.
En varias ocasiones, miembros del Ejecutivo han señalado que la formación española participa activamente en encuentros y plataformas vinculadas a líderes como Trump o a redes políticas europeas que promueven agendas comunes.
El cruce entre Bolaños y Vox eleva la tensión parlamentaria en plena disputa por la política exterior y las alianzas internacionales
Para Bolaños, esta conexión evidencia que Vox “no defiende los intereses de España, sino los de quienes financian y promueven estos movimientos”.
El enfrentamiento verbal se produjo tras una intervención de la portavoz de Vox, Pepa Millán, que acusó al Gobierno de utilizar las instituciones en beneficio partidista. Bolaños respondió elevando el tono y vinculando a Vox con lo que describió como “poderes económicos y mediáticos internacionales” que, a su juicio, influyen en su estrategia política.
El cruce de declaraciones se suma a una serie de episodios recientes en los que el Gobierno y Vox han intensificado su confrontación.
En debates anteriores, Bolaños ya había cuestionado el patriotismo de la formación, mientras que Vox ha acusado al Ejecutivo de intentar desacreditar a la oposición mediante ataques personales.
El Gobierno sostiene que su crítica se basa en la posición que Vox adopta en asuntos clave como la política exterior, la relación con Estados Unidos o la participación en foros internacionales. Vox, por su parte, defiende que su alineamiento con Trump y con otros líderes conservadores responde a una coincidencia ideológica y no a subordinación política.
El episodio refleja el clima de tensión que domina la actividad parlamentaria en un momento en el que los partidos preparan sus estrategias para los próximos ciclos electorales.