Irán ataca la central de Dimona, epicentro del programa nuclear de Israel
Irán lanzó varias andanadas de misiles balísticos contra Israel el sábado desde la medianoche, incluyendo una con una ojiva de bomba de fragmentación que impactó en una guardería vacía y otros lugares en Rishon Letzion, en el centro de Israel, sin que se reportaran heridos. Esto sucedía a las 8 de la mañana y era el cuarto ataque del día.
Por la tarde, al menos 20 personas resultaron heridas en un ataque contra la ciudad de Dimona, en el sur. Según los servicios médicos, un niño de 10 años resultó herido de gravedad.
Estos ataques contra el sur y el centro de Israel se produjeron horas después de que The Wall Street Journal informara que Irán había disparado dos misiles balísticos de alcance intermedio contra la base militar estadounidense-británica de Diego García, en la isla del mismo nombre, en el Océano Índico, fallando en ambos intentos.
El informe no especificó cuándo se dispararon los misiles contra la base que se encuentra a unos 4.000 kilómetros de Irán. El jefe del estado mayor israelí, Eyal Zamir, confirmó el intento y señaló que a esa distancia Irán puede alcanzar ciudades europeas como Berlín, Paris, Roma.
Según el Journal, uno de los misiles falló durante el vuelo y el segundo fue interceptado por un misil SM-3 disparado desde un buque de guerra estadounidense.
La agencia de noticias semioficial iraní Mehr también informó posteriormente que Irán había disparado dos misiles balísticos contra Diego García, lo que “demuestra que el alcance de los misiles iraníes supera lo que el enemigo había imaginado”.
Diego García, en las islas Chagos, es una de las dos bases que Gran Bretaña permite a Estados Unidos utilizar para operaciones en Irán.
Los informes sobre este ataque surgieron después de que el gobierno británico autorizara el viernes a EEUU a utilizar la base para bombardear emplazamientos de misiles iraníes que atacan buques en el estrecho de Ormuz.
El tráfico marítimo en esta vital vía marítima del Golfo se ha paralizado prácticamente por completo tras la amenaza iraní de atacar embarcaciones en la zona.
La amenaza ha disparado los precios de la energía mundial y ha empujado a EEUU a buscar socios internacionales para asegurar el estrecho.
Mientras tanto, Irán amenazó con atacar un importante puerto de carga en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) si estos permitían ataques desde su territorio contra dos islas en disputa en el Golfo Pérsico, cerca del Estrecho de Ormuz.
Kuwait también informó de un ataque con misiles y drones la madrugada del sábado, y Arabia Saudita afirmó haber interceptado más de dos docenas de drones.
Irán está atacando a países de toda la región en respuesta a la campaña bélica que EEUU e Israel iniciaron contra la República Islámica el 28 de febrero con el objetivo de desestabilizar su régimen y destruir sus programas nucleares y de misiles.
Los estados del Golfo han negado reiteradamente las acusaciones de Irán de que permitían que las fuerzas estadounidenses utilizaran su territorio para llevar a cabo ataques contra la República Islámica.
Mientras tanto, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araghchi, declaró a la agencia de noticias japonesa Kyodo que Teherán estaba dispuesto a garantizar el paso seguro de los buques japoneses por el estrecho de Ormuz.
«No hemos cerrado el estrecho. Está abierto», afirmó Araghchi en una entrevista telefónica, insistiendo en que los países que atacan a Irán enfrentan restricciones, mientras que a otros se les ofrece asistencia.
Japón, la cuarta economía mundial y el quinto mayor importador de petróleo, importa el 95% de su crudo de Oriente Medio, y el 70% transita por el estrecho de Ormuz.
El lunes, Tokio anunció el inicio de la liberación de sus reservas estratégicas de petróleo, unas de las mayores del mundo.
El 11 de marzo, los miembros de la Agencia Internacional de Energía acordaron recurrir a las reservas de petróleo para amortiguar el aumento de precios provocado por la guerra en Oriente Medio. El gobierno de Donald Trump también ha decidido cancelar temporalmente las sanciones sobre parte del petróleo iraní para aliviar la presión alcista sobre los precios.
Una "licencia general" emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, publicada el viernes, permite la compra de petróleo iraní que ya haya sido cargado en "cualquier buque", incluidos los buques que ya han sido sancionados, al eximir del cumplimiento de algunas sanciones que afectaban tanto al petróleo ruso como al iraní.