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La UE rompe el bloqueo comercial con EE UU pero con condiciones

El Parlamento Europeo dio este jueves un paso decisivo para desbloquear el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos. Al respaldar la legislación necesaria para su aplicación, la Eurocámara intenta cerrar meses de incertidumbre marcados por las constantes amenazas arancelarias del presidente estadounidense, Donald Trump. Los eurodiputados aprobaron la eliminación de los gravámenes a una amplia gama de productos de origen estadounidense, aunque condicionaron su entrada en vigor a salvaguardas legales destinadas a garantizar que Washington cumpla su parte del pacto.

El camino hacia este consenso ha sido complejo. El proceso legislativo quedó en suspenso hace un mes tras una sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos que anulaba parte de los aranceles impuestos por la Casa Blanca. Pero ese no fue el primer obstáculo: la votación ya se había retrasado a principios de año por la crisis diplomática provocada por Trump, quien amenazó con imponer tasas adicionales a países europeos por su participación en maniobras militares destinadas a proteger Groenlandia, sugiriendo incluso la toma por la fuerza de la isla ártica.

La Eurocámara reactivó la ratificación del pacto sellado en Turnberry (Escocia) el pasado mes de julio entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente Trump. Con este voto, los eurodiputados fijan su posición e incorporan mecanismos para blindar al bloque ante posibles presiones futuras de la Administración estadounidense. Aunque no es el trámite definitivo, la votación -con 417 votos a favor, 154 en contra y 71 abstenciones- es un hito crucial que abre la puerta a las negociaciones con el Consejo de la UE, previstas para mediados de abril, con vistas a una aprobación final en primavera.

“Claro que el acuerdo está descompensado, pero si logramos mejorarlo mediante estas condiciones, tal vez sea algo con lo que podamos convivir”, declaró Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio Internacional, antes de la votación. Sus palabras reflejaron el sentir mayoritario de un Parlamento que ve en el pacto una medida necesaria para evitar una guerra comercial abierta con su principal socio comercial.

Con el aval de este jueves, se autoriza la retirada de aranceles a bienes industriales y productos agroalimentarios estadounidenses, como la langosta. Hasta el momento existía una asimetría: Washington ya aplicaba el tipo del 15 % acordado en julio a las importaciones de la UE, pero la rebaja europea al 0 % permanecía pausada a falta de esta ratificación. El acuerdo consolidará ahora ese máximo del 15 % para el grueso de las exportaciones europeas, aunque mantiene excepciones en el acero y el aluminio, donde EE UU mantendrá tarifas de hasta el 50 %.

Para corregir este desequilibrio denunciado por varios eurodiputados, el Parlamento introdujo condiciones. Entre ellas figura una “cláusula de suspensión” que permite la anulación del pacto si Washington "socava los objetivos del acuerdo, discrimina a los operadores económicos de la UE, amenaza la integridad territorial, las políticas exteriores y de defensa de los Estados miembros, o recurre a la coerción económica". Según declaró Lange, esta condición tiene su origen en las tensiones provocadas por las amenazas de Trump hacia Groenlandia.

También se ha diseñado una “cláusula de caducidad” que fija el fin del acuerdo en marzo de 2028 -salvo que ambas partes lo vuelvan a negociar- y una “cláusula de entrada en vigor” que solo permitirá que se active una vez se verifique que todos los elementos acordados se están cumpliendo estrictamente. Esto incluye un requisito clave: antes de la aplicación definitiva, los gravámenes estadounidenses sobre productos europeos con menos de un 50 % de acero o aluminio deberán recortarse sustancialmente, pasando del 50 % al 15 %.

Ambas partes celebraron el avance. El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, definió la votación como un “paso crucial para aportar verdadera seguridad a las empresas europeas”, mientras que el embajador estadounidense ante las instituciones europeas, Andrew Puzder, declaró acoger con satisfacción el resultado de la votación y felicitó a los eurodiputados: “Habéis tomado la decisión correcta para los ciudadanos de los dos lados del Atlántico”, afirmó.

El proceso legislativo encara ahora su recta final con negociaciones entre la Eurocámara y los Estados miembros, paso previo para alcanzar el acuerdo definitivo que permita su aprobación y posterior aplicación durante los próximos meses. Pero pese a las salvaguardas, el debate de este jueves en la Eurocámara puso de manifiesto las dudas que persisten sobre el equilibrio real del pacto, la lealtad de Estados Unidos y las pretensiones de Trump.

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