Estás usando mal la lavadora: expertos revelan por qué nunca debes cerrar la puerta tras un lavado
Hacer la colada es una tarea rutinaria, pero muchos usuarios cometen un error sin saberlo, cerrar la puerta de la lavadora justo después del lavado. Aunque pueda parecer más ordenado, los expertos de AO.com explican que este gesto favorece la condensación, creando el ambiente perfecto para que el moho se desarrolle en el interior del electrodoméstico.
Según Gwil Snook, experto en electrodomésticos de AO.com, el sello de goma de la puerta es uno de los lugares donde más moho se acumula sin que el usuario lo note. Este componente retiene humedad, restos de detergente y fibras de ropa, y su forma plegada hace que permanezca húmedo durante horas, especialmente si la puerta se mantiene cerrada. Snook advierte que si la ropa sale con olor a humedad o la lavadora desprende un aroma desagradable al abrirla, lo más probable es que el moho ya esté presente.
Muchos usuarios han compartido en TikTok y Facebook imágenes de sus lavadoras con sellos ennegrecidos y cubiertos de moho. Algunos reconocen que no sabían que el problema era tan común hasta que revisaron el interior del electrodoméstico.
Cómo evitar que la lavadora acumule moho
Los expertos recomiendan dejar la puerta y el cajetín del detergente abiertos tras cada lavado para permitir que el interior se airee. También aconsejan limpiar el sello y el tambor una vez al mes, así como el cajetín y el filtro, que suelen ser los responsables de los malos olores cuando la máquina está vacía. Si aparecen los primeros signos de moho, basta con limpiar el sello con vinagre blanco y un paño de microfibra, y realizar un ciclo de lavado en vacío a alta temperatura.
Snook recuerda que sobrecargar el tambor o dejar la ropa húmeda dentro durante demasiado tiempo crea un entorno perfecto para que el moho prolifere. Retirar la colada inmediatamente y permitir que la máquina se seque por dentro puede marcar una gran diferencia a largo plazo.