Voto “antipáctico”, por Maritza Espinoza
En el debate del martes, Keiko Fujimori confirmó que ella y Rafael López Aliaga son parte de un mismo pacto. “Yo no he venido a pelear con usted”, dijo en respuesta a un ataque de Porky, y añadió, señalando al aire: “Los enemigos están allá”. Tal vez la traicionó el subconsciente, pero a confesión de parte, relevo de pruebas. Es fácil deducir que los enemigos a los que se refería somos todos los electores que rechazamos su pacto mafioso: un 80%, si descontamos la intención de voto de los dos, que suma alrededor de un 20%.
Pero, ¿por casa cómo andamos? Vistos los debates, las campañas y las más recientes encuestas, el peligro es que ningún candidato de la otra orilla llegue a segunda vuelta. Por eso, es urgente manejar, a estas alturas, el llamado “voto estratégico”. Es decir, elegir en mancha al aspirante democrático que vaya primero en las encuestas. Para ello, será necesario manejar una “terna” que, por lo que se aprecia en redes, son Jorge Nieto, Alfonso López Chau y Marisol Pérez Tello. En ese orden (por ahora).
¿Caaaamoooo? ¡¡¡Si todos ellos son unos corrrrruptosssss!!! ¡¡¡Uno se vendió a Fujimori, el otro a los terrucos y la otra a Odebretccccchhhhhh!!!, me dirán los amigos que van a votar por esos angelitos inmaculados, querubines sin mancha y modelos de todas las virtudes del universo llamados Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga. El chiste se cuenta solo.
Incluso si esas acusaciones fuesen tan terribles como pintan sus enemigos, los tres candidatos seguirían siendo preferibles a los del pacto mafioso. Ninguno tiene el prontuario ni ha hecho tanto daño al país como estos señores y sus bancadas. Pero he aquí la ponderación de sus “delitos”.
NIETO, EL SOBRINO
Muchos cuestionan a Nieto por ser sobrino de Montesinos (como si uno eligiera a sus parientes) e, incluso, dicen que fue él quien le consiguió la agregaduría cultural en México en los 90. ¡Vaya tío tan generoso! Con el poder que tenía, pudo mandarlo como embajador político, mínimo. Un agregado cultural es un funcionario de segundo nivel en una misión. ¿Tendrían que renunciar todos los funcionarios o asesores de un gobierno con el que no comulgan?
Sobre lo de su relación con Polay (porque aparece junto a él en una foto en la que también está Fernando Rospigliosi, entre otros dirigentes de la izquierda de los 70), debo decir que la militancia juvenil de Nieto es un plus, porque significa que supo hacer política desde joven, así como es un plus que haya sido ministro de Defensa, lo que implica que, de gobernar, tendría buenas relaciones con las Fuerzas Armadas.
¿Y lo de Villarán?, preguntará el lector. Eso lo ha explicado el candidato un trillón de veces. Revise Google, por favor.
EL JOVEN LÓPEZ CHAU
Han tenido que escarbar mucho en el pasado de López Chau para acabar sacando presuntos manejos políticos durante su rectoría en la UNI. Una universidad es un pequeño país donde se reflejan todas las interacciones de la sociedad, incluyendo la política. Y política fue, por ejemplo, el gesto de acoger a las delegaciones de estudiantes del sur que venían a manifestarse. ¿Violó algún estatuto? Bah, hay quienes violan la Constitución todos los días y no van presos.
También se ha ventilado su carcelería a los veinte años, cuando los jóvenes que hacían activismo político solían ser empapelados en Seguridad del Estado, y sus expresiones sobre Víctor Polay de la misma época. Sobre eso ya no hay mucho que decir. En esos tiempos todavía no se había impuesto “terrucoterrucoterruco” como argumento de debate y uno podía discrepar con sus oponentes políticos en términos respetuosos. ¿Y se puede juzgar a alguien por lo que hizo en su juventud si ese acto no tiene nada que ver con la persona que es hoy? Pucha, entonces llévenme presa porque, en mi adolescencia, leí el aburrido librito rojo de Mao.
MARISOL Y ODEBRECHT
Doña Marisol es la niña que siempre hace su tarea, siempre levanta la mano y siempre lleva las uñitas limpias. Lo demostró en el último debate, donde se batió al mismo tiempo con Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga. Sin perder la compostura, les dijo a ambos lo que medio país quisiera decirles.
El principal cuestionamiento a Pérez Tello es que, durante su gestión como ministra de Justicia del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, promulgó el Decreto de Urgencia 003-2017, que propiciaba que esa empresa vendiera activos. Sus enemigos dicen que, con eso, permitió que Odebrecht sacara dinero del país. Ella asegura que con eso se garantizaba el pago de la reparación civil y se evitaba que la cadena de pagos a acreedores y proveedores de la empresa se rompiera. ¿Quién miente y quién dice la verdad? Bueno, miro la cara y el prontuario de sus acusadores… y elijo creerle a ella.
En suma, es hora del diálogo y los acuerdos entre las fuerzas democráticas y, dependiendo de quién de ellos vaya primero en las encuestas, también pronto será la hora del desprendimiento personal. Los tres tienen válidas aspiraciones, pero, si no logran un pacto —un pacto digno y no el infame que hemos sufrido todos estos años—, se corre el riesgo de que ninguno pase a segunda vuelta y los peruanos tengamos que ver, espantados, cómo la mafia se rearma de nuevo.