Nuevas revelaciones arqueológicas en la pirámide de Chichén Itzá: el Templo de Kukulcán como parte del calendario maya
Un estudio reciente brinda una nueva interpretación sobre la pirámide de El Castillo, en Chichén Itzá. Cuatro arqueoastrónomos proponen que el famoso fenómeno de la serpiente de luz no se limita a los equinoccios, sino que responde a un patrón solar que se extiende durante todo el año.
La investigación, publicada en la revista Arqueología Mexicana, sostiene que la estructura habría funcionado como un instrumento astronómico capaz de registrar distintos momentos clave del calendario solar maya. El estudio fue difundido en esa misma publicación en un análisis académico reciente sobre México.
El fenómeno de la serpiente de luz y su vínculo con los equinoccios
El estudio detalla que el efecto de luz comienza alrededor del 12 de febrero, cuando aparece el primer triángulo en la escalinata noroeste. Con el paso de las semanas, la figura se intensifica: el 4 de marzo se observan cinco triángulos y hacia el 15 de marzo se distinguen siete, visibles hasta la puesta del sol. El equinoccio se ubica en el centro de este intervalo, lo que sugiere su identificación mediante el patrón luminoso. El ciclo culmina el 26 de marzo, cuando aparece el octavo triángulo.
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El Templo de Kukulcán como registro del ciclo solar maya
El comportamiento de la luz continúa a lo largo del año. El 9 de abril se completan los nueve triángulos en correspondencia con los niveles del templo. El 24 de mayo ocurre el primer paso cenital del Sol en la región de Chichén Itzá, seguido del solsticio de verano el 21 de junio y un segundo paso cenital el 19 de julio.
Tras el periodo, el patrón se redefine hasta el 2 de septiembre y alcanza su última manifestación el 29 de octubre. Luego, la escalinata permanece en sombra durante 52 días antes del solsticio de invierno y otros 52 días posteriores, un intervalo que los investigadores relacionan con el ciclo sagrado del Calendar Round maya.
Los autores señalan coincidencias numéricas entre arquitectura y calendario: 91 escalones por cada escalinata, 365 en total, además de relaciones como 63 = 7×9 y 91 = 7×13, que refuerzan el sistema astronómico maya.