El refugio de Pedri en Tenerife: un pueblo con un impresionante patrimonio arquitectónico rodeado de viñedos
'Tenerifelicidad' es un concepto que une el nombre de la turística isla canaria con la del estado de grata satisfacción que todos perseguimos durante nuestra existencia, y al que hace referencia Pedri González en cada ocasión que se tercie. Al talentoso futbolista chicharrero del Barcelona le enorgullece encarnar el estilo de vida de Canarias como pudo verse en la celebración del título de LaLiga ante el Real Madrid en el Camp Nou, sacando a relucir la bandera del archipiélago, donde tiene su refugio. Y es que dicen los que son de la zona que hay destinos que se visitan y otros que se sienten, y el del centrocampista azulgrana pertenece al segundo grupo. Tegueste se ha convertido en un lugar de peregrinación para aficionados al fútbol desde que el internacional canario saltó a la élite. El pequeño municipio del noreste de Tenerife, donde el centrocampista del Barça creció, combina tradición rural, paisaje volcánico y una creciente proyección internacional impulsada por su vecino más ilustre. Son muchos los visitantes que recorren sus calles empedradas, declaradas Bien de Interés Cultural, o se acercan al antiguo entorno de la Tasca Fernando, símbolo familiar del elegante jugador. En ese ambiente de comidas caseras y tertulias nació la pasión por el fútbol de un futbolista que, a sus 23 años, es ya pieza clave en el Barça de Hansi Flick y de la España de Luis de la Fuente, que sueña con hacer algo grande en el Mundial que se disputa este verano. Rodeado por viñedos y sin salida al mar, Tegueste mantiene una identidad única en la isla. Su pertenencia a la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo lo sitúa como referencia vitivinícola, mientras su cercanía al Macizo de Anaga abre la puerta a rutas entre laurisilva y antiguos caminos. La popular Romería de San Marcos, con carretas decoradas con semillas y barcos de madera sobre ruedas, refleja una tradición que sigue viva. El jugador ha destacado en varias ocasiones el valor de sus raíces y de la vida en las islas. Y no es extraño que mire hacia el futuro en su tierra, donde adquirió recientemente un antiguo convento por 2,5 millones de euros. El edificio, con más de 9.500 metros cuadrados, será transformado en un hotel rural con 33 habitaciones.