La ITV se moderniza con controles tecnológicos y lucha contra el fraude
Mientras los vehículos evolucionan hacia la electrificación y la autonomía, los mecanismos de control que garantizan su seguridad deben seguir el mismo ritmo. En este contexto, la Comisión de Transportes y Turismo del Parlamento Europeo ha dado un paso decisivo al aprobar su posición sobre la revisión de las normas de inspección técnica (ITV), una propuesta que busca armonizar los controles en toda la Unión Europea, reforzar la seguridad tecnológica y combatir el fraude. Sin embargo, según explican desde la Asociación Española de Entidades Colaboradoras con la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), esta es solo una de las piezas del rompecabezas. La propuesta emana del Parlamento, pero para convertirse en ley debe pasar por el Trílogo: una negociación a tres bandas entre Parlamento, Comisión y Consejo Europeo. Solo tras este proceso se alcanzará un acuerdo provisional que deberá ser ratificado. Por ello, aunque las medidas son una hoja de ruta clara, no constituyen todavía el texto definitivo, y desde AECA-ITV subrayan que solo se pronunciarán sobre efectos concretos en España una vez que la Directiva esté formalmente aprobada. Una de las novedades más destacadas es la posibilidad de realizar la inspección en un país de la UE distinto al de matriculación. Esto facilitaría la libre circulación mediante un certificado temporal de seis meses, aunque la inspección completa definitiva deba realizarse posteriormente en el país de origen. Los eurodiputados proponen extender esta facilidad también a las furgonetas. Por otro lado, el Parlamento ha rechazado aumentar la frecuencia de las revisiones en vehículos antiguos, manteniendo los plazos actuales al considerar que no hay evidencia suficiente de que una mayor frecuencia reduzca la siniestralidad de forma proporcional al coste para el ciudadano. No obstante, los Estados miembros conservarán la potestad de imponer intervalos más cortos si lo consideran necesario.Actualización tecnológica y lucha contra el fraudeEl checklist de la ITV se actualiza para no quedar obsoleto. La propuesta incluye la revisión obligatoria de sistemas ADAS, como el frenado automático de emergencia y los airbags, así como puntos específicos para vehículos híbridos y eléctricos. Para combatir la manipulación de cuentakilómetros, los talleres deberán registrar las lecturas en reparaciones de más de una hora y los fabricantes volcarán datos de vehículos conectados en bases nacionales.En materia ambiental, se apoya la medición voluntaria de partículas y óxidos de nitrógeno. Además, las inspecciones serán obligatorias para motos de más de 125 cc en toda la UE y se intensificarán los controles en carretera para furgonetas. Finalmente, no haber cumplido con una llamada a revisión de seguridad del fabricante impedirá superar la ITV satisfactoriamente. Europa busca, en definitiva, una inspección más transparente y adaptada a la movilidad del siglo XXI. Más allá de las futuras normativas europeas, existen obligaciones vigentes en España que muchos conductores pasan por alto, como la de colocar correctamente la pegatina de la ITV en un lugar visible del vehículo tras superar la inspección. Según advierten desde AECA-ITV, este distintivo, denominado técnicamente V-19, no es un elemento decorativo ni opcional, sino que tiene la misma relevancia que cualquier otro documento oficial del vehículo. Su función principal es permitir que los agentes de tráfico comprueben de forma rápida y visual que el coche se encuentra dentro del plazo de validez de la inspección. En el caso de los turismos, la normativa establece que la pegatina debe ubicarse obligatoriamente en la esquina superior derecha del parabrisas delantero, por su cara interior, para garantizar su visibilidad. No cumplir con este requisito se considera una infracción leve que puede acarrear una multa de 100 euros, aunque no conlleva la pérdida de puntos del carné de conducir. Es importante resaltar que esta sanción puede imponerse por el simple hecho de no llevar el distintivo visible, independientemente de si la ITV está en vigor o no. En situaciones donde el distintivo se deteriore, se despegue o se pierda, el conductor tiene la responsabilidad de solicitar un duplicado en una estación de ITV, ya que circular sin ella sigue siendo motivo de sanción. Como señala Guillermo Magaz, director gerente de AECA-ITV, este es un trámite rápido que evita multas innecesarias y contribuye al buen funcionamiento del sistema de seguridad vial. Además, cumplir con esta obligación y mantener la inspección al día evita enfrentarse a sanciones mucho más severas, que pueden oscilar entre los 200 y los 500 euros dependiendo de la gravedad del caso.