Landaluce se despide de Roma tras rozar la hazaña ante Medvedev
Martín Landaluce estuvo a nada de firmar la victoria más grande de su carrera. El español, número 65 del mundo y 'lucky loser' en Roma , llevó al límite a Daniil Medvedev , noveno del ranking, pero terminó cediendo en una batalla enorme en la pista central (1-6, 6-4 y 7-5). No hubo premio, aunque sí confirmación. Landaluce puede competir en estos escenarios. El arranque fue suyo de principio a fin. Salió sin complejos, firme con el saque, agresivo al resto y con una madurez impropia de alguien que todavía está construyendo su sitio en la élite. Rompió pronto, volvió a hacerlo y se colocó 5-0 ante un Medvedev incómodo, fallón y sin encontrar la manera de entrar en el partido. El ruso evitó el rosco, pero el primer set se fue para el español en apenas media hora, 6-1, con mucha presencia en la red. Medvedev no se descompuso, que es casi siempre la primera amenaza con él. Empezó a morder más, a jugar más hacia delante y a obligar a Landaluce a sostener intercambios más largos. El partido creció ahí, con dejadas, voleas, restos profundos y bolas a la línea. La lluvia irrumpió con 3-2 para el ruso y 40-30 para el español, y obligó a detener el encuentro durante 14 minutos. A la vuelta, Landaluce empató, pero Medvedev ya había encontrado el hilo. El segundo set se decidió en el detalle. Landaluce siguió buscando la red con criterio, pero empezó a sufrir más desde el fondo. Medvedev, con más oficio y paciencia, llevó el duelo al terreno que más le convenía y rompió en el momento justo para cerrar el parcial por 6-4. No fue un bajón del español, sino una subida del ruso. El tercer set tuvo de todo. Medvedev abrió con tres dobles faltas seguidas y entregó el primer juego, desatando la incredulidad de su banquillo. Landaluce aprovechó el regalo y se colocó 2-0, luego 3-1, pero el ruso volvió a agarrarse al partido. Aun así, el español no se entregó nunca. Con 4-5 salvó tres bolas de partido con una personalidad enorme, subiendo a la red cuando más quemaba la pelota. Empató a cinco, tuvo incluso bola de 'break', pero Medvedev sobrevivió y cerró después el partido en su cuarta oportunidad. Se va Landaluce de Roma, pero no derrotado del todo. Igualó sus mejores cuartos en un Masters 1000, ya logrados en Miami, y se marcha con la sensación de haber estado muy cerca de una semifinal ante Sinner. Medvedev avanza, sí. Pero el aviso lo dejó el español.