Lil Olivares, experta en finanzas, sobre la regla del '50-30-20': «Yo a mis clientes no les digo que no gasten, lo que les digo es que sí inviertan»
El mundo de las finanzas está más de moda que nunca. Miremos donde miremos encontraremos a un inversor con consejos para hacer crecer nuestros ingresos y nuestros ahorros. Sin embargo, es difícil saber qué hacer precisamente por tal abundancia de indicaciones. Por ello, priman aquellos avisos de quienes puedan aconsejarnos de manera correcta y, sobre todo, quienes sepan plantear la cuestión de manera sencilla. Un buen truco que no suele fallar es el de transmitir estos conocimientos a través de pequeñas reglas que contengan números o palabras clave. Así es mucho más sencillo de grabar en nuestro cerebro para que nos acordemos a la hora de gestionar nuestros ahorros y nuestras inversiones. Un truco que ponen en prácticas expertos como Lil Olivares. Esta especialista en finanzas ha vivido las dos caras de la moneda. De no tener casi nada y perderlo todo tras quedar endeudada a fundar su propia empresa de inversiones. Así es como nació 'Adulting', una empresa que se dedica a gestionar las finanzas de sus clientes mediante una metodología única. Y ahora, Lil ha pasado por 'Tiene sentido podcast' para resumir las claves de su éxito y, sobre todo, para hablar de la regla del '50-30-20'. En la entrevista reconoce que tan importante es su labor como que el cliente esté dispuesto a moverse de verdad: «El primer gran paso es que quieras realmente hacerlo. Yo pudo ser la mejor asesora financiera, pero si a la persona no le importa activamente su dinero, no hay nada que hacer. Lo veo hasta en mí. Cuando llevas mucho tiempo haciendo algo mal se requiere algo distinto y tener esa conciencia no es fácil». En Adulting presumen de tener una hoja de ruta casi única: «Nuestra metodología no es ven y haz este curso que con eso lo vas a resolver. Probablemente lo vas a pasar mal unos meses y es honesto decir que tienes que hacer un cambio y que te va a costar como todo hábito. Tienes que tener fe hasta que veas los resultados como cuando vas a hacer ejercicio». Lil Olivares afirma que los inicios nunca son fáciles y que los cambios traen importantes consecuencias. Sin embargo, hay que confiar en ellos: «Mi único gran hábito son las finanzas. La gente siempre me dice que tengo que ir al gimnasio o hacer ejercicio y que después del segundo mes voy a tener más energía. Y cuando he llegado a ese segundo mes no he tenido esa energía y desisto». «Con las finanzas es lo mismo. Tienes que creer que tu vida va a cambiar radicalmente porque está demostrado científicamente. El mayor origen de enfermedades gastrointestinales son de estrés financiero y problemas de sueño. Va a tener un impacto en tu vida, viviendo más años y mejor. Pero tienes que decir sí a muchas cosas y no a otras». Esta experta en finanzas tiene una regla clave para cimentar su éxito, la del '50-30-20'. «Yo a mis clientes no les digo que no gasten, lo que les digo es que sí inviertan. Piensa en lo que construyes, no en lo que te prohíbes. Comportamientos distintos para resultados distintos». Y la clave está, no solo en tener una planificación, sino en ser capaz de cumplirla: «No hay forma de tener una planificación financiera si no tienes un presupuesto. Y el presupuesto se hace con una sencilla regla. Tiene que ser el 50% de lo que ganas para cubrir tus básicos, el 30% para inversión y el 20% para tus lujos». No obstante, Olivares reconoce que no siempre es fácil tener esta organización: «Es complejo hacer esta cuenta. Ese 50% es lo que tienes que pagar para tener una vida digna. La vivienda, alimentación, salud, transporte, vestimenta básica... pero aquí no entra por ejemplo tener servicio de limpieza o una suscripción. Es difícil que un papel le diga a una persona que no les llega para eso porque sienten que no pueden hacer nada para remediarlo. Para eso tienes que incrementar los ingresos». Lil no habla en abstracto cuando da consejos, ya que en la mayoría de ocasiones se ve reflejada. «Una de mis mayores luchas es cambiar esa mentalidad. Yo trabajé como empleada y me costaba imaginar que podía ganar más dinero. O tengo más trabajos o me arriesgo a buscar un trabajo donde me paguen más. Para mí no había una forma». La especialista cuenta que en sus momentos más difíciles supo buscar fuerzas e inspiración: «Para salir de mis deudas me puse a dar clases de inglés los fines de semana a niños y empecé a vender cosas que no usaba. Hoy creo que hay más oportunidades porque tienes más mercados como eBay o Amazon para vender cosas. Hoy las personas tienen más oportunidades de generar ingresos sin que dediquen tiempo laboral para eso». Pero también hay quienes prefieren no saber nada de lo que sucede a su alrededor. Y a esas personas es muy complicado poder ayudarlas: «Las personas no se dan cuenta de que sus lujos son los que están generando un problema. Pero se tienen que ubicar porque no son millonarios. Mi consejo es que esta es la realidad, pero no siempre tiene que ser esa. Lo que hay que saber es que en este momento no puedes gastar en ciertas cosas. Y es clave hacer bien nuestro presupuesto y actualizarlo al menos mes a mes».