Privados de libertad, no de derechos
Como futura trabajadora social, me preocupa que el Estado costarricense, especialmente el Ministerio de Justicia y Paz, no garantice de manera suficiente los derechos humanos de las personas privadas de libertad. Muchas veces, la sociedad se enfoca únicamente en el delito cometido, pero es necesario recordar que la condena impuesta por el Estado consiste en restringir la libertad, no en eliminar la dignidad humana.
Esta inquietud no es solo una opinión personal, sino una realidad actual. En 2025, el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura advirtió sobre el aumento de la sobrepoblación carcelaria en Costa Rica. Según este informe, el sistema penitenciario tenía una densidad de 129,5 personas por cada 100 espacios disponibles, es decir, había 17.692 personas privadas de libertad en centros con capacidad real para 13.666. El hacinamiento sigue siendo un problema que afecta directamente derechos básicos como la salud, la educación, la integridad física y el acceso a condiciones dignas.
Aunque muchas personas consideran que quien está en un centro penitenciario pierde el derecho a recibir un trato digno, las personas privadas de libertad continúan siendo sujetos de derechos. Negarles condiciones humanas no repara el daño causado por un delito; por el contrario, puede profundizar ciclos de exclusión, violencia y resentimiento.
Además, estas realidades no afectan solo a quienes están en prisión, sino también a sus familias y la forma en que la sociedad entiende la justicia. Un sistema penitenciario que castiga sin rehabilitar difícilmente puede contribuir a una verdadera reinserción social.
Hago un llamado al Ministerio de Justicia y Paz y a las instituciones responsables para que garanticen condiciones dignas dentro de los centros penitenciarios y fortalezcan los programas de educación, salud, atención psicosocial y reinserción. No se trata de ignorar el daño causado por los delitos, sino de reconocer que una sociedad justa no mide la dignidad humana según los errores cometidos por las personas.
Alma Jiménez es estudiante de Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica (UCR).