World News in Spanish

Investigación sobre accidente de Air India sigue desatando polémica tras un año del accidente que dejó 260 muertos

A un año del accidente del vuelo 171 de Air India, que dejó 260 fallecidos entre pasajeros, tripulantes y personas en tierra, la investigación oficial continúa envuelta en una intensa controversia sobre las causas del siniestro y la independencia del proceso encargado de esclarecerlo.

El Boeing 787 Dreamliner se estrelló apenas 32 segundos después de despegar del aeropuerto de Ahmedabad, en el estado indio de Gujarat, cuando cubría la ruta hacia Londres. De las 241 personas que viajaban a bordo, solo una sobrevivió.

Las primeras imágenes captadas por cámaras de seguridad mostraron a la aeronave despegando aparentemente con normalidad, pero sin lograr ganar altura antes de descender y estrellarse contra una zona urbana cercana al aeropuerto.

La investigación está a cargo de la Oficina de Investigación de Accidentes Aéreos de India (AAIB), con la participación de expertos de Estados Unidos, incluyendo representantes de Boeing, GE Aerospace, la Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).

La controversia se intensificó tras la publicación de un informe preliminar un mes después del accidente. El documento reveló que los interruptores que controlan el suministro de combustible a los motores pasaron de la posición de funcionamiento a la de corte segundos después del despegue, provocando una pérdida inmediata de potencia.

Además, el informe indicó que en la grabación de voz de cabina uno de los pilotos preguntó al otro por qué había accionado los interruptores, mientras que este respondió que no lo había hecho. La falta de detalles sobre quién pronunció cada frase desencadenó especulaciones sobre una posible acción deliberada por parte de alguno de los pilotos.

Diversos medios internacionales interpretaron esa información como una posible evidencia de suicidio por parte de un miembro de la tripulación. Sin embargo, la AAIB criticó posteriormente lo que calificó como reportes “selectivos y no verificados” y pidió evitar conclusiones prematuras.

La teoría del suicidio ha sido rechazada por asociaciones de pilotos, familiares de las víctimas y organizaciones dedicadas a la seguridad aérea. La Federación de Pilotos de India, que representa a unos 6.000 aviadores, calificó el informe preliminar de comprometido y solicitó una investigación judicial independiente.

Entre otras explicaciones, según Times of India y First Post, figura la posibilidad de una falla eléctrica grave que habría provocado el reinicio de sistemas informáticos esenciales de la aeronave. Los sistemas de control habrían interpretado erróneamente que el avión aún se encontraba en tierra y habrían ordenado automáticamente el corte de combustible a los motores.

Air India sostiene que todas las reparaciones fueron realizadas conforme a los procedimientos aprobados por Boeing y que el avión cumplía con los requisitos de aeronavegabilidad.

Otro elemento bajo escrutinio es la activación de la turbina de aire de emergencia. Abogados de los familiares de las víctimas dicen que la evidencia sugiere que este mecanismo pudo haberse desplegado antes del corte de combustible.

El Boeing 787 Dreamliner mantenía hasta entonces un historial de seguridad destacado y este fue el primer accidente fatal con pérdida total de una aeronave de ese modelo.

La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) ya ha anunciado reformas destinadas a fortalecer la transparencia y credibilidad de las investigaciones de accidentes, aunque los cambios no entrarán en vigor hasta 2028.

Se espera que las autoridades indias publiquen una actualización oficial sobre la investigación, de acuerdo con Reuters.

Читайте на сайте