World News in Spanish

Científicos identifican un ADN antiguo compartido con los neandertales que podría explicar el lenguaje humano

Una investigación de la Universidad de Iowa reveló que una diminuta fracción del genoma humano podría desempeñar un papel clave en la capacidad para desarrollar el lenguaje. El estudio, publicado en la revista Science Advances, señala que ciertas regiones reguladoras del ADN surgieron mucho antes de la aparición de los humanos modernos y ya formaban parte del patrimonio genético compartido con los neandertales.

El trabajo, liderado por Jacob Michaelson, profesor de Psiquiatría y Neurociencia de la Universidad de Iowa, aporta nuevas pistas sobre uno de los rasgos más distintivos de nuestra especie. Aunque numerosas especies utilizan sistemas de comunicación, los seres humanos poseen una capacidad única para crear y transmitir lenguajes complejos.

PUEDES VER: Científicos hallan bajo 3 km de hielo en la Antártida una estructura en forma de abanico que explicaría la ruptura de un supercontinente

Regiones del ADN tendrían un efecto sobre el lenguaje

Los investigadores centraron su atención en unas secuencias conocidas como HAQERs, siglas en inglés de regiones ancestrales humanas que evolucionaron rápidamente. Estas zonas no corresponden a genes propiamente dichos, sino que actúan como reguladores capaces de aumentar o disminuir la actividad genética, de forma similar a un control de volumen.

Según Michaelson, estas regiones representan menos del 0,1 % del genoma, pero su influencia sobre las habilidades lingüísticas resulta unas 200 veces superior a la esperada por su tamaño. El equipo comparó este mecanismo con el funcionamiento de un ordenador: mientras las HAQERs constituyen parte del "hardware" biológico del cerebro, el lenguaje funciona como el "software" que se desarrolla sobre esa estructura.

La investigación también estableció una conexión con el gen FOXP2, relacionado desde hace más de dos décadas con trastornos del lenguaje. Los científicos consideran que esta proteína participa en la regulación de las HAQERs y contribuye al desarrollo de los circuitos cerebrales implicados en la comunicación.

PUEDES VER: China creyó en los autos eléctricos y ahora enfrenta las consecuencias: 1 millón de toneladas de baterías dejarán de usarse cada año para 2030

El origen del lenguaje sería anterior a la separación entre humanos y neandertales

Para reconstruir la historia evolutiva de estos elementos genéticos, el equipo desarrolló una herramienta capaz de rastrear cambios producidos durante aproximadamente 65 millones de años. El análisis mostró que las HAQERs ya estaban presentes antes de que humanos modernos y neandertales se separaran de un ancestro común.

Los resultados indican que los neandertales compartían parte del soporte biológico asociado al lenguaje. Michaelson destacó que las evidencias arqueológicas ya muestran que estos antiguos homínidos contaban con organización social, cultura y comportamientos complejos, características compatibles con formas avanzadas de comunicación.

PUEDES VER: Google planea liberar en el aire a 64 millones de mosquitos infectados con bacterias, pero a los científicos no les preocupa

Buscan comprender cómo interactúan la genética y el entorno en el aprendizaje del lenguaje

La investigación se apoya en una base de datos iniciada en la década de 1990 por Bruce Tomblin, profesor emérito de Ciencias y Trastornos de la Comunicación. En aquel proyecto participaron 350 estudiantes de Iowa, cuyos niveles de lenguaje y muestras de ADN quedaron registrados para futuras investigaciones.

Tres décadas después, muchos de esos participantes ya tienen hijos, lo que ofrece una oportunidad para estudiar cómo los factores hereditarios y el ambiente familiar influyen en el aprendizaje del lenguaje. Michaelson y la investigadora Kristi Hendrickson presentaron una propuesta de financiación con el objetivo de determinar hasta qué punto las capacidades lingüísticas dependen de los genes y cuánto aportan los estímulos presentes en el entorno de cada niño.

Читайте на сайте