Todo sobre la boda de Makoke y Gonzalo Fernández en Ibiza: 115 invitados, dress code, tres vestidos... y una bronca
Han tardado un año, pero Makoke y Gonzalo Fernández son ya marido y mujer. Se casaron el jueves en Ibiza y este viernes celebraron una estupenda fiesta rodeado de familiares y amigos. Hubo 115 invitados, dress code, tres vestidos para la novia y hasta una gran bronca preboda. Y ya hay las primeras imágenes del enlace, a pleno sol y con beso incluido. Finalmente ocurrió y este 12 de junio Makoke y Gonzalo Fernández se convirtieron en marido y mujer después de aplazar su boda en su día debido a una enfermedad de Marina Romero, la mujer del hijo de la colaboradora, Javier Tudela. Ahora el matrimonio por fin es una realidad. Hubo boda íntima y después llegó fiesta multitudinaria, celebrada Na Xamera, una impresionante hacienda con anfiteatro y mirador suspendido en el mar. Hasta allí se desplazaron rostros tan conocidos como los de Arantxa de Benito, Estefanía Luyk, Pelayo Díaz o Marta López. Estos últimos no perdieron ocasión y conectaron con 'El tiempo justo' para desvelar algunos detalles del magno acto, que hay que aprovecharlo todo. El diseñador habló de los estilismos de la novia: tres looks para el gran día. «Juanjo Oliva, el diseñador del primer look, me ha dicho que es muy importante que el vestido que ha diseñado se lo ponga de la forma adecuada porque el escote es muy elegante y muy fino», decía Pelayo. «Quiere que quede lo más favorecido posible», añadía. Era un diseño blanco liso y ajustado con escote bardot y mangas con encaje. Makoke eligió llevar el pelo suelto con ondas, del que nacía un velo fino. Por su parte, los invitados tenían fijado un dress code, aunque no todos lo han seguido. Los hombres debían vestir de traje claro o guayabera, mientras que ellas tenían que elegir estilismos de largo o midi elegante. «Vuestra presencia es el mejor regalo, pero para los que habéis preguntado por un detalle, cualquier contribución es bienvenida», rezaba la parte final de la invitación de Makoke y Gonzalo Fernández. Porque todo ayuda. A esas palabras le seguía el número de la cuenta bancaria para que cada cual valorase su amistad en lo que quisiera y pudiera. Sin embargo, parece que no todo ha ido como la seda y, según ha contado 'El tiempo justo', los novios tuvieron una gran bronca en la mañana del jueves y Makoke llegó a decirle a su prometido: «Ya no tengo ilusión por casarme». Y todo porque ella no quería ver a su futuro marido hasta la hora del enlace. Cosas que pasan. Naturalmente, la boda ha dado para generar contenido -y lo que falta- en diferentes medios y a la cita no podía faltar '¡De viernes!', que ha ofrecido diferentes testimonios de los asistentes y también las primeras imágenes de la boda. «La ceremonia ha sido muy divertida, muy emotiva porque la hija de Gonzalo ha dado un discurso y las amigas de mi madre también. Está siendo un día radiante por todos los lados», decía Laura Matamoros, hija de Makoke y Kiko Matamoros. La influencer ha contado también que «Gonzalo estaba atacado, mi madre quizá estaba más tranquila». Makoke también apareció en '¡De viernes!'. Para entonces ya iba por su segundo estreno de los tres exhibidos durante la boda. «Este vestido es de Juan Vidal. El primero era más clásico. Este es mucho más Ibiza y mucho más Makoke. Queda el tercer vestido, que es más de fiesta», resumía la colaboradora de televisión. Tras un primer vestido claramente nupcial, el segundo ya poseía un estilo más relajado, desenfadado y propio del espíritu ibicenco de toda la celebración, con un escote de esos pronunciados que a ella le gustan. El tercer vestido ya era de noche y celebración, el que corresponde a una fiesta en una isla después del casamiento. Cuando Makoke y Gonzalo Fernández entraron en '¡De viernes!', prácticamente solo se la escuchó a ella: «Yo estoy superfeliz . Tan feliz que me he quedado sin voz. No me cabe tanta felicidad en el cuerpo. Estoy con las personas que más quiero en el mundo. Sobre todo, con mis hijos y con mi marido. Estoy superfeliz, de verdad. ¡Gracias al universo!». El ramo se lo lanzó a su nuera. «Le he dado el ramo a Marina, a la novia de mi hijo, que creo que se lo merece después de haber tenido dos hijos, de hacerme una de las mujeres más felices del mundo porque yo creo que uno se siente pleno después de tener nietos, y mi Mari yo creo que se lo merecía», resumía acelerada.