Resentimiento
Decía Unamuno que en la lista de los pecados capitales falta el resentimiento, que en cierto modo los compendia todos y los torna más dañinos. Y, en efecto, la envidia, la soberbia, la ira, la codicia, la lujuria del resentido son las peores; porque la vileza moral que anida en el seno de todos esos pecados se vuelve radioactiva por obra del resentimiento. Max Scheler dedicó páginas magistrales a alumbrar esta patología del espíritu, tal vez la más corrosiva de cuantas puede llegar a albergar el alma humana. Para Scheler, el resentimiento es una suerte de 'autointoxicación' psíquica que surge de la conjunción entre una pasión oscura que nos oprime –como la envidia, los celos o el afán de venganza–... Ver Más