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Claudia Dobles: ‘Hemos visto llamados que rayan en la sedición’

Hace unos meses, Revista Dominical entrevistó a Claudia Dobles Camargo, pero lo hizo en un contexto muy diferente. Entonces era candidata presidencial. Ahora, es una diputada de oposición, electa por la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), que enfrente tiene una fracción oficialista que domina el Congreso y que la adversa a menudo.

En ese contexto, la arquitecta y ex primera dama brindó esta entrevista para repasar su primer trimestre en Cuesta de Moras, analizar la cohesión del bloque democrático que integran las fracciones de oposición y explicar lo que opina de las personas que han llegado a gritarle durante eventos públicos. Lea una versión extendida de esta entrevista en nacion.com.

— Una vez terminadas las sesiones extraordinarias, ¿qué conclusiones saca de sus primeros tres meses en el Congreso?

— Contrario a lo que han querido decir desde el Partido Pueblo Soberano (PPSO), han encontrado cuatro fracciones que han querido colaborar. Hemos buscado cómo mejorar proyectos, lograr acuerdos, han salido proyectos en donde hemos participado en una cocreación de un texto mejorado para que fuera viable y lo pudiéramos votar.

“Así salió, por ejemplo, el proyecto de Japdeva. Se han votado préstamos importantes como el proyecto del tren eléctrico. Ha habido una voluntad de colaboración, pese a que la narrativa que han querido colocar es la contraria.

“Sí me parece que fueron unas sesiones extraordinarias a las cuales se les pudo haber sacado mucho más provecho si el Ejecutivo hubiera intentado convocar algunos proyectos que no fueran solamente los de ellos. Proyectos que tenían algún nivel de consenso, que se sabía que podían ser votados favorablemente, no fueron convocados (...)”.

“Tenemos solo un voto en esta asamblea, pero ciertamente ese voto lo hacemos valer”

Claudia Dobles, diputada CAC

— Ahora le corresponde convocar al Poder Legislativo comandado por doña Yara Jiménez. ¿Espera de ella esa dinámica?

— La negociación fue ayer, con el jefe de fracción del PPSO, Nogui Acosta. Yo a él le decía que me parecía muy curioso que en medio de un golpe de Estado legislativo la dinámica fuera ‘vamos a negociar la agenda legislativa’ (risas).

“Esa es una dinámica absolutamente regular porque al final del día, aquí no está pasando nada de lo que ellos quieren hacerle creer a la gente. Quieren hacer creer que es un caos, una emergencia, que la Sala IV usurpó a la Asamblea Legislativa y tenemos un golpe de Estado, pero en ese mismo momento están intentando negociar una agenda de sesiones ordinarias.

“Varias diputaciones, nosotros incluidos, hemos puesto a despacho varios proyectos que queremos revisar y conocer.

“En lo personal me preocupa la posibilidad de que el PPSO ponga a conocimiento el proyecto de jornadas 4-3, por varias razones. Ese proyecto ha pasado demasiadas transformaciones. Yo misma, en campaña, dije que no estamos de acuerdo, porque la propuesta ya parece un Frankenstein; no le resuelve (problemas) prácticamente a nadie.

“Sería improductivo que se convoque, porque nos dedicaríamos a ver jornadas 4-3 y las miles de mociones que ese proyecto tiene, y eso podría bloquear la agenda legislativa. Es un proyecto con graves falencias que podrían rozar la inconstitucionalidad y es un desacierto enfrascarse en esa discusión, que no permitiría avanzar en otros proyectos urgentes”.

— Usted es diputada de una bancada unipersonal, ante un oficialismo que tiene mayoría simple. ¿Cómo ha sido moverse con esa limitación?

— Es un reto a nivel del peso que uno puede tener en las votaciones de manera absolutamente numérica, pero no en el peso que cada diputación pueda tener por su habilidad para negociar o la incidencia de poder aglutinar alrededor de algún tema.

“Sí, por supuesto, yo parto de una realidad política de que tenemos solo un voto en esta asamblea, pero ciertamente ese voto lo hacemos valer. Desde el primer día hemos procurado consolidar una agenda común con las otras bancadas que conformamos el bloque democrático.

“Esa agenda común es muy importante. No solamente porque eso da viabilidad a cosas en las que yo creo, aunque los proyectos no necesariamente sean nuestros. Pueden ser de Liberación Nacional, del Frente Amplio o la Unidad Social Cristiana, pero son propuestas en las que nosotros creemos. Pero además, así se abre la posibilidad de que ellos apoyen iniciativas nuestras”.

“Creo que esa debe ser la ruta que deberíamos explorar en algunos casos para las elecciones municipales: sumar esfuerzos”

— El bloque democrático necesita votos para aprobar proyectos y tiene que conseguirlos en el oficialismo, pero el oficialismo no es uno solo, tiene subgrupos. ¿Será posible buscar coincidencias con esos subgrupos? Por ejemplo, el tema social con el bloque cristiano...

— Estoy no solamente segura, sino que hemos comprobado que tenemos coincidencias con el bloque completo del PPSO o con algunas diputaciones en temas específicos.

“Hay diputaciones que son muy sensibles al tema agropecuario, por ejemplo. Otras son mucho más sensibles al tema social. Depende del perfil de la diputación, pero creo que podemos tener coincidencias. Yo me siento optimista de poder colaborar, participar, proponer.

“Entonces sí, yo creo que sí hay coincidencias, estamos buscando proactivamente cómo poder trazar esos puentes y también trabajando con la jefatura de fracción”.

— Usted mencionaba el bloque democrático. Para conceptualizar mejor esa alianza, ¿cómo la ve usted? ¿Es transitoria? ¿Hasta dónde la ve llegando?

— Yo espero que se sostenga todo el cuatrienio. No solo eso: yo de entrada, conceptualmente, creo que la dinámica política y el paisaje político cambiaron. Nosotros estamos aquí como parte de una coalición. Yo soy una diputada de una coalición. Creo en las alianzas y en las coaliciones.

“Creo que bajo el panorama político que tenemos al día de hoy en Costa Rica, lo único que puede realmente proponer una alternativa real, no solamente para impulsar una agenda legislativa, sino eventualmente también para plantearle a Costa Rica una opción, son las alianzas y las coaliciones.

“Yo lo creo firmemente. Creo que esa debe ser la ruta que deberíamos explorar en algunos casos para las elecciones municipales: sumar esfuerzos. Ese también debería ser el norte que nos guíe para los futuros electorales cercanos de Costa Rica.

“Es una necesidad. La situación política nos llama a entender que necesitamos encontrar esas agendas comunes. Si creemos en la división de poderes, si creemos en las bases de la democracia y si podemos lograr una agenda temática que tengamos coincidente, pues sí, deberíamos sumar esfuerzos”.

“Es un poco infantil no entender que la gente puede ponerse de acuerdo, que las personas podemos tener diferencias y aún así encontrar puntos comunes”

Claudia Dobles, diputada CAC

— ¿Qué ocurrirá cuando haya diferencias con proyectos importantes, medulares? Le pongo un ejemplo: armonización eléctrica. Posiblemente los cuatro partidos integrantes del bloque piensen diferente. ¿Eso puede fracturar la alianza?

— No, porque es parte de una madurez política, encontrarnos ahí donde tengamos una agenda común y respetarnos en el sentido de que en una democracia hay diferentes visiones de desarrollo, y eso es válido.

“De hecho, en el acuerdo de la conformación del bloque democrático, algunos temas en los que sabemos que tenemos percepciones distintas no necesariamente fueron incluidos. Más bien se incluye un respeto de que en algunas áreas vamos a tener diferencias.

“Eso es parte de la democracia. Más bien el problema es intentar empujar una Costa Rica en donde todo el mundo piensa igual, en donde no hayan voces de disenso, donde no hayan voces de crítica, en donde la gente no se atreve a levantar la voz y decir, ‘yo no estoy de acuerdo con eso’, por miedo, por cohesión, por alguna otra razón.

“Tenemos diferencias y es válido, está bien, se respeta. Eso no fractura el pacto que toma en cuenta que somos diferentes pero somos capaces de unirnos por el bien del país”.

— El oficialismo ha intentado meter a los cuatro movimientos políticos que conforman el bloque en un mismo saco y decir que son todos lo mismo. Obviamente tienen coincidencias pero, ¿en qué se diferencian?

— El oficialismo no solamente nos quiere intentar meter en un saco, ojalá fuera tan sencillo. Lo que intentan venderle a la gente es un absurdo absoluto, es regresar a Costa Rica a una discusión de la Guerra Fría. No estamos ahí, el mundo no está ahí, la tecnología no está ahí.

“Es un poco infantil y es no entender que la gente puede ponerse de acuerdo, que las personas podemos tener diferencias y aún así encontrar puntos comunes. Eso me parece que retrata más a lo que tenemos en Pueblo Soberano, que en muchas ocasiones pareciera que es ‘o lo que yo quiero o nada’.

“Cualquier otra conformación política que sea más flexible, más dinámica, que se pueda agrupar y que en algunos casos pueda ir por separado, no la entienden o necesitan clasificarla con epítetos o con lo que ellos consideran que son epítetos para nosotros.

“En nuestro caso, nosotros creemos en un Estado Social de Derecho, eso nos une a las cuatro fracciones, pero, ¿qué significa un Estado Social de Derecho? Eso tiene sus matices.

“Por ejemplo, nosotros creemos que hay que abordar de manera seria y, en algunos casos, pragmática, los grandes retos que vamos a tener con el tema de la generación de electricidad. Pero eso no necesariamente significa olvidar el concepto de universalidad, el concepto de solidaridad y garantizar no dejar a poblaciones vulnerables por fuera”.

“Hemos procurado empujar adelante los proyectos en los que estamos de acuerdo”

Claudia Dobles, diputada CAC

— ¿Eso es parte de lo que los diferencia?

— Ahí hay matices. Por ejemplo, ¿qué tanto significa eso participación del privado? ¿Qué significa para el aparato público esa procura del acceso universal? Ahí hay matices de movimientos que piensan que debería ser más un sector que el otro, con algunas reglas, y otras agrupaciones tenemos otras consideraciones.

“¿A qué quiero ir con esto? A que los conceptos base nos unen. No hay en este bloque democrático una agrupación que no crea en el Estado Social de Derecho.

“Qué significa eso para cada uno de los proyectos de ley tiene matices, algunos de esos matices son manejables y podemos votar en bloque, pero para otras cosas tomaremos la decisión de que cada uno plantee sus perspectivas de manera independiente.

Lo que nos une es una visión democrática de Costa Rica, donde tiene que imperar el respeto por la división de poderes.

“Son cosas muy básicas de la democracia, tan básicas que pareciera que no debería ser lo que nos une, pero en este momento donde hemos visto llamados que rayan en la sedición, como decirle a la gente que en algún momento van a tener que hacer un llamado al pueblo para que vayan a hacerle un escarnio a magistrados.

“Ahora los pilares fundamentales democráticos más que nunca cobran valor para que sean un punto de encuentro”.

— Hablaba de generación eléctrica. ¿Podría darme algún otro ejemplo en el que hayan tenido desacuerdos, que los haya hecho tener diferencias?

— Todos los proyectos se enriquecen en las diferencias, las diferentes perspectivas de las bancadas del bloque complementan la mejora que queremos hacer de un texto.

“En muchas cosas coincidimos, procuramos coordinarnos y, además, parte del acuerdo, y por eso me parece que no se han visto tantas diferencias desde afuera entre las bancadas del bloque, es porque hemos procurado empujar adelante los proyectos en los que estamos de acuerdo las cuatro fracciones”.

— Obviamente llevan apenas tres meses en el cargo pero, entonces, ¿no han tenido tiempo hasta ahora para que llegue un proyecto que realmente marque demasiado las diferencias entre el bloque? ¿Ha llegado algún proyecto en el que no estén del todo de acuerdo?

— No. De hecho yo hasta me atrevería a decir que, dejando de lado los casos de reforma constitucional que está planteando el PPSO, aún en los proyectos que ellos han planteado, hay puntos en donde podemos coincidir e intentar hacer mejoras.

En los temas donde del todo no hay acuerdo en absoluto ha sido solamente por el PPSO, cosas que a mí me parece que son importantísimas, donde sí tenemos un parteaguas absoluto y contundente. Por ejemplo, el bloqueo que ellos tienen de escoger magistrados suplentes. En el bloque de 26 hemos estado intentando buscar una ruta para que se puedan elegir algunos aunque sea.

“Otro parteaguas absoluto que hemos tenido en la Asamblea Legislativa ha sido con la posibilidad de sancionar a Fabricio Alvarado, por temas de hostigamiento sexual aquí en la Asamblea Legislativa.

No es que no hayan diferencias, pero esas diferencias las hablamos de manera transparente, buscamos empujar lo que nos une, y hay un respeto claro”.

— En varias oportunidades usted ha visitado actividades públicas y le ha tocado enfrentarse a personas que le gritan o, incluso, la ofenden. ¿Cómo explica eso y cómo lo maneja?

— Lamentablemente hay un sector político desde Zapote que alimenta la polarización, incentiva que la gente no solamente exprese sus opiniones, que eso está bien, sino alimenta el irrespeto, porque si ese irrespeto viene de la Casa Presidencial, es muy difícil que eso no permee.

“Si usted tiene una persona pegando cuatro gritos, burlándose de alguien, diciendo frases y calificativos irrespetuosos, si lo hace el servidor o la servidora pública más importante del país, ¿cómo le va a decir usted a una persona que no lo haga en otros espacios? De alguna manera hay un permiso tácito para que la gente lo haga, y eso es muy peligroso.

“Los debates por el fondo no solamente son bienvenidos, sino que son deseables. Lo que no debemos permitir es que yo me sienta en la libertad de irrespetar a cualquier persona que piense diferente.

“Cualquier cantidad de personas y sectores con los que hemos hablado dicen que les da miedo expresarse, que no les gusta, que antes hacían comentarios hasta en redes sociales, pero ahora, cada vez que comentan, la gente se les viene encima con tal nivel de violencia que no se quieren exponer. Ese comentario es recurrente.

“Con cada persona que se autolimita de expresarse porque le faltan el respeto o por acciones violentas, la democracia es la que pierde”.

“¿A dónde vamos a llegar con esto? ¿A que digan que no van a respetar las decisiones de la Sala Constitucional? Eso se llama desacato"

Claudia Dobles, diputada CAC

— ¿Cómo lo maneja usted cuando le faltan el respeto? ¿Ha considerado dejar de ir a ciertos eventos?

— No, no, no. Yo me entiendo como representante de miles de costarricenses que depositaron en mí su confianza para que yo fuera la voz de una visión que nosotros planteamos en campaña. Yo soy responsable de representar dignamente a esas personas que confiaron en mí, bajo ninguna circunstancia yo me voy a contener.

“No me voy a limitar de ir a una comunidad a tener conversaciones con personas que sí quieran hablar de los problemas que tiene esa comunidad, porque es mi deber, es mi obligación.

“Nos hemos encontrado con personas que, creo yo, no de manera orgánica, sino de manera planificada, orquestada, hasta financiada, llegan a intentar obstaculizar que esos espacios se den, para generarle a la gente la percepción equivocada de un rechazo a visiones políticas diferentes.

“Eso hay que evidenciarlo, porque sino la gente piensa que en este país cualquier persona que no opine igual que el gobierno de la República, es censurable”.

— ¿A usted le parece que han ocurrido ataques orquestados?

— Sin duda, sin duda. Se atiza un ambiente en el que la violencia se normaliza, pero no solo se alimenta desde la narrativa para que ocurra de manera orgánica, sino que también se da de manera orquestada, planeada, estructurada, financiada.

“En muchas de las manifestaciones se ve que hay buses, hay transporte, hay alimentación, hay organización, hay llamado. No solamente se incentiva a que algunas personas se expresen de manera irrespetuosa y violenta, sino que además se planifica para que eso ocurra.

“Lo peligroso de todo esto es que la gente empiece a creer que el disenso con el gobierno implica que me pueden violentar. Que piensen que todo el país piensa igual que la administración. Eso no es verdad”.

— Sobre el reciente fallo de la Sala IV que prorroga el nombramiento de los magistrados suplentes, ustedes han manifestado su apoyo a la autoridad del tribunal constitucional, pero también hemos visto al jefe de fracción oficialista Nogui Acosta, decir que no van a acatar los fallos de los magistrados reinstalados. Pareciera que el ambiente está muy tenso y solo falta un fósforo.

— Claro, pero, ¿quién lo alimenta? Ese es el problema, no solamente está muy tenso, sí, porque hay un poder de la República que todos los días echa leña a ese fuego y empieza a soplar. Eso es peligrosísimo.

“¿A dónde vamos a llegar con esto? ¿A que digan que no van a respetar las decisiones de la Sala Constitucional? Eso se llama desacato.

“¿Qué va a pasar cuando el Ejecutivo o una parte del Legislativo decidan que las decisiones de la Sala IV o la Corte Plena no hay que acatarlas? Eso sí que rompe el orden constitucional, y rompe la democracia.

“Es una narrativa temeraria, irresponsable, peligrosa y no es democrática, no es digna de una democracia consolidada como Costa Rica.

“Me parece que, lamentablemente, esto se enmarca en una frase que dijo en algún momento el ministro Rodrigo Chaves y que no podemos minimizar: ‘Ya tenemos el Ejecutivo, ya tenemos el Legislativo, vamos por el Judicial’.

“Vemos que las acciones justamente van dirigidas hacia allá, y cuando usted tiene el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial eso se llama dictadura. No se llama democracia”.

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