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Canadá declara el estado de emergencia por un incendio forestal que obliga a evacuar a más de 20.000 personas

En Canadá, las autoridades de Columbia Británica declararon el estado de emergencia después de que el incendio forestalBald Range se propagara rápidamente y obligara a evacuar durante la noche a más de 20.000 personas.

El siniestro, reportado por primera vez el pasado viernes por la tarde, dejó importantes pérdidas materiales y aisló a residentes en distintas zonas. Las condiciones cambiaron con rapidez, por lo que los equipos de emergencia recurrieron incluso a evacuaciones aéreas para retirar a quienes permanecían detrás del perímetro del fuego.

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¿Cómo avanzó el incendio que provocó la evacuación masiva?

El Bald Range cobró fuerza durante la noche debido a las ráfagas de viento, que favorecieron su expansión hacia sectores habitados de Summerland. El avance repentino obligó a las autoridades a ordenar el desplazamiento de miles de residentes en una situación considerada de emergencia.

El primer ministro de Columbia Británica, David Eby, confirmó que hubo daños considerables en viviendas y propiedades. "Sabemos que ha habido pérdidas importantes de viviendas y propiedades. También sabemos que algunas personas quedaron atrapadas cuando las condiciones cambiaron rápidamente", declaró en un comunicado.

La magnitud del operativo obligó a utilizar medios aéreos para alcanzar áreas que habían quedado aisladas por las llamas. "Se están llevando a cabo evacuaciones aéreas para las personas que siguen aisladas detrás del perímetro del incendio", explicó Eby; más de 50 habitantes de Faulder fueron trasladados por aire, según CTV News.

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¿Por qué los incendios forestales son una amenaza creciente en Canadá?

El episodio ocurre durante otra temporada marcada por grandes incendios en Canadá, donde ya se han quemado alrededor de cuatro millones de hectáreas este año. Las tres campañas anteriores figuran entre las diez más graves registradas, con 2023 como el caso más extremo, al alcanzar 18 millones de hectáreas afectadas.

El país concentra cerca de una cuarta parte de los bosques boreales del planeta y sus temperaturas medias aumentan aproximadamente al doble del promedio mundial. Patricia DeRepentigny, profesora de Geografía de la Universidad de Ottawa, explicó que estas condiciones hacen al territorio particularmente propicio "para incendios forestales intensos y de gran extensión".

La dimensión del problema ha llevado a las autoridades a reforzar sus recursos de respuesta, aunque los especialistas advierten sobre las limitaciones existentes. Normand Lacour, exintegrante de Sopfeu, resumió el desafío con una advertencia: "Vamos a tener que aprender a convivir con esto".

Medidas adoptadas ante los incendios

El Gobierno federal destinó el equivalente a 227 millones de dólares durante cinco años "para establecer una nueva capacidad nacional de refuerzo aéreo para la lucha contra incendios", según anunció Ottawa. Los recursos permitirán alquilar diez aeronaves especializadas para apoyar a las provincias durante las emergencias.

Las autoridades también impulsan programas destinados a retirar vegetación y otros materiales inflamables de las proximidades de zonas habitadas. En Quebec, además, la plantilla dedicada a prevención y detección de siniestros aumentó 40%, como parte de los esfuerzos para anticiparse a temporadas más severas.

Sin embargo, la expansión de asentamientos en áreas vulnerables mantiene expuestas a numerosas comunidades. Ryan Ness, director de investigación sobre adaptación del Instituto Canadiense del Clima, advirtió que "Canadá no se encuentra en una posición particularmente favorable" y señaló que existen demasiadas poblaciones ubicadas en territorios susceptibles al fuego.

Preocupación por "nubes de fuego"

Uno de los fenómenos más difíciles de controlar son las denominadas "nubes de fuego", enormes incendios capaces de generar sus propios vientos e incluso rayos que originan nuevos focos. Su aparición se ha relacionado con condiciones de calor extremo que se han vuelto más frecuentes debido al cambio climático.

La frecuencia de estos episodios aumentó de manera significativa: en 2023 se registraron 140, frente a una o dos apariciones anuales que eran habituales históricamente. Su comportamiento impredecible y la velocidad con que pueden desarrollarse complican las labores de extinción y ponen en riesgo a los equipos desplegados.

Claudia Vaillancourt, meteoróloga de Sopfeu, explicó las dificultades que presentan estos fenómenos para las brigadas. "No hay mucho que podamos hacer cuando esto ocurre, aparte de retirar a las brigadas del terreno y reubicarlas detrás del incendio", señaló.

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