World News in Spanish

Rafael Rey desmiente versión de López Aliaga sobre los trenes de la MML: “No fue una donación, fue una compra”

El ministro de Transportes y Comunicaciones, Rafael Rey, aclaró la situación de las locomotoras y vagones importados desde Estados Unidos para la ciudad de Lima. El funcionario desmintió las versiones que señalaban que los equipos llegaron como una donación para la capital. Según explicó, la Municipalidad Metropolitana de Lima sí realizó una transacción.

“Primero, y hay que decir la verdad, no se trató exactamente de una donación. Ha sido una compra. Una compra del municipio de Lima a la empresa Caltrain”, señaló el ministro durante una entrevista vía RPP. Además, con relación al costo indicó que “se pagó a Caltrain una cantidad de millones de dólares”.

Rey explicó que la posibilidad de que estas unidades trasladen pasajeros entre Lima y Chosica implica una inversión técnica bastante alta. “La infraestructura que se necesita para que haya un transporte eficiente y seguro de un tren de pasajeros entre Chosica y Lima, es una cantidad de, según he escuchado las cifras (...) es alrededor de 500 millones de dólares”.

En esa línea, la autoridad manifestó que la evaluación para determinar la operatividad de los vagones no está en manos del ministerio. “(…) Entiendo que ProInversión ha iniciado lo que tendrían que hacer para ver si esto es viable o no. [...] Tampoco en este momento le corresponde a mi sector, sino a ProInversión”.

Respuesta de la Municipalidad de Lima

Frente a las declaraciones del ministro de Transportes, la Municipalidad Metropolitana de Lima emitió un comunicado en el que rechazó la versión del titular del MTC y negó que se haya tratado de una compra.

“Consideramos necesario que el ministro debe contar con la información técnica correspondiente antes de emitir opiniones que puedan confundir a la ciudadanía”, argumentó la institución, que precisó además la participación de altos funcionarios norteamericanos y del Secretario de Estado en lo que definen como un “acto de donación”.

Asimismo, el municipio indicó que la empresa Caltrain entregó las unidades sin costo alguno y que el proyecto vial avanza bajo la conducción del Ejecutivo.

“Península Corridor Joint Powers Board – Caltrain es un organismo gubernamental de transporte de los Estados Unidos, y en tal condición donó a la ciudad de Lima el material rodante señalado, para implementar el proyecto de Tren Lima – Chosica, el cual está siendo gestionado por la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión)”, se lee.

Del mismo modo, la entidad sostuvo la legalidad del proceso con el respaldo del Jurado Nacional de Elecciones, organismo que, según indica el comunicado, validó la actuación del municipio en la donación.

“Es importante señalar que la donación de dicho material rodante a favor de la Municipalidad de Lima fue analizado a nivel jurisdiccional por el Jurado Nacional de Elecciones, el cual ratificó que el Concejo Municipal Metropolitano actuó en ejercicio de sus atribuciones, autorizando al alcalde de la Municipalidad de Lima para realizar las gestiones vinculadas a dicha gestión”.

La comuna limeña solicitó además un encuentro con el ministro para revisar la documentación del caso y evitar contradicciones que puedan afectar las relaciones bilaterales con Estados Unidos.

Por ello, convocaron al MTC a “una reunión técnica para brindarle de primera mano toda la información necesaria con la finalidad de evitar perturbaciones, por un lado, en la confianza de la población, y por otro, en las relaciones diplomáticas y/o comerciales con los países con los que el Perú es socio estratégico”.

Los verdaderos costos de la “donación” según Contraloría

A pesar del discurso de “una donación” que aun sostiene la MML encabezada por Renzo Reggiardo, los documentos oficiales muestran cifras millonarias. Un informe de la Contraloría General de la República, difundido por Punto Final en septiembre del año pasado, reveló que la Oficina de Planificación, Modernización y Gestión Financiera (OPMGF) de la Municipalidad de Lima estimó un costo total de inversión para el proyecto del Tren Lima-Chosica de 447’701,531 dólares. Con este sustento, el Concejo Municipal autorizó al alcalde el inicio de las gestiones.

Informe de la Contraloría General de la República. Crédito: Punto Final

El expediente divide el presupuesto en dos etapas. La primera contempla cerca de 24.5 millones de dólares para la aceptación y transacción de las máquinas. El monto principal de esta fase se destina al transporte: unos 15 millones de dólares solo para trasladar los trenes a Lima, más 2 millones para la remoción de piezas.

A esto se suman más de 5.4 millones por 93 vagones y repuestos, 1.06 millones por 20 locomotoras y 1 millón adicional por concepto de cancelación anticipada.

Por su parte, la segunda etapa propone una concesión a 30 años a través de una Asociación Público-Privada (APP) con una inversión adicional de 423 millones de dólares para la puesta en marcha.

Además, las dudas sobre la operatividad de los trenes no son exclusivas de la actual gestión del MTC. En su momento, el entonces ministro de Transportes, César Sandoval, rechazó la cesión de uso de la flota al sostener que el proyecto requería una evaluación técnica previa y el cumplimiento estricto de los procedimientos administrativos.

Si bien aclaró que nunca se opuso a la puesta en marcha del proyecto, Sandoval advirtió sobre los peligros de iniciar con el servicio sin la infraestructura adecuada. “De acuerdo a las condiciones y a los riesgos que esto puede acarrear no hay marcha blanca”, dijo en su momento. Asimismo, se recuerda que el exministro señaló la improvisación técnica para la circulación de las unidades y también cuestionó el manejo de la comuna.

“Quiero que el Perú sepa que se han traído los trenes, pero no existe la doble vía, no existen las cuatro estaciones, no existen los paraderos, la señalización, los cruces y por lo tanto no garantiza la seguridad de los ciudadanos. (…) El alcalde debe actuar con mucha más responsabilidad y con mucha más seriedad”, aclaró en una conferencia de prensa durante su gestión.

El discurso de la “donación” frente al desembolso millonario

A pesar de que la Municipalidad de Lima desembolsó millones de dólares por los trenes, la misma página de la institución presentó el hecho ante ciudadanía como un acto de caridad. El 12 de julio de 2025, la comuna celebró en el puerto del Callao la llegada de lo que calificó como una “histórica donación de trenes provenientes de EE. UU.” y una “donación nunca antes vista” traída por la empresa Caltrain.

Durante la recepción de las máquinas, el alcalde Rafael López Aliaga evitó referirse al pago realizado e insistió en la narrativa del regalo internacional. “Feliz de ver que algo que era una idea hace un año, hoy es una realidad. Estamos comprobando que la misma maquinaria que vimos en Stockton, California, ha llegado en perfectas condiciones, es una operación logística muy bien hecha”, se lee en el comunicado.

Trenes en mal estado

Tras el arribo del primer lote de coches y locomotoras, La República constató el verdadero estado de los trenes que llegaron al país para la ruta Lima-Chosica. Aunque la gestión municipal exhibió una parte de la flota ante la prensa el pasado 14 de julio, las unidades que no fueron mostradas al público y que permanecieron en un almacén del Callao reflejan sus más de 40 años de antigüedad.

De acuerdo con lo recogido por el medio, en el Callao y en la estación Monserrate del Ferrocarril Central Andino, los vagones registraron varias deficiencias. En los exteriores se observaron bogies —el armazón que agrupa las ruedas— con cadenas, tornillos y piezas en estado de oxidación. Asimismo, se hallaron telarañas en diversas partes de la estructura e incluso nidos de aves en algunas zonas de las máquinas dadas de baja por la empresa Caltrain.

El diseño interno también mostró limitaciones. En el primer nivel, la reducida altura del techo puede provocar golpes en la cabeza a personas de estatura promedio y no existen espacios para maletas. En esa misma línea, las escaleras hacia el segundo piso son estrechas, una condición que complicaría una evacuación en situaciones de emergencia.

El registro contradijo el discurso del alcalde Rafael López Aliaga, quien sostuvo en su momento que la flota estaba en óptimas condiciones para iniciar operaciones.

Trenes iban a ser destruidos por su alto nivel de contaminación

Una investigación de La Encerrona también reveló que las unidades traídas de California eran en realidad máquinas que iban a ser destruidas debido a su alto nivel de contaminación. En 2015, la empresa Caltrain accedió al programa ambiental Carl Moyer, recibiendo 20 millones de dólares de subsidio para reemplazar su flota antigua por trenes eléctricos.

Según lo señaló el medio, el acuerdo exigía a una condición obligatoria: desmantelar las viejas locomotoras por su impacto ambiental. Además, documentos oficiales confirmaron que los trenes ya habían alcanzado el final de su vida útil y debían ser eliminados a más tardar en septiembre de 2024.

Sin embargo, para evitar su destrucción y colocarlas en Lima, el Departamento de Estado, el Departamento de Comercio de EE. UU. y la Embajada de EE. UU. en Perú intervinieron ante las autoridades ambientales de California para negociar una salida.

Tras una reunión virtual en octubre de 2024, la entidad supervisora del aire de California aprobó una adenda al contrato el 6 de noviembre de ese año. Dicha modificación evitó que se destruyan las locomotoras y autorizó su envío a Lima, justificándolo bajo promesas diplomáticas de supuestos beneficios para la capital peruana.

Читайте на сайте