La habitación oculta de un motel que podría resolver 80 años después el crimen más macabro de Hollywood
Podría considerarse que Elizabeth Short alcanzó su sueño de ser una conocida actriz sin haber protagonizado ninguna película. Aspiraba a ser la próxima Bette Davis o Ava Gardner. Sin embargo, el entramado mundillo de Hollywood es a la vez estrepitoso y sin lugar a dudas, oscuro . En la mañana del 15 de enero de 1947, una madre y su hija encontraron lo que pensaban que eran dos mitades del maniquí de un sastre. Pero, en realidad, era el cuerpo de Short, quien había sido cortada en dos, justo a la cintura, y no tenía rastro de sangre. Había sido completamente mutilada, le sacaron sus intestinos y le hicieron el corte desde las comisuras a las orejas, conocido como 'la sonrisa de Glasgow'. Esto produjo un antes y un después en los asesinatos de los medios de comunicación, gracias a la «manera tan brutal y ritual de la matanza», dice Martin Glynn, exsargento de la policía de Los Ángeles e historiador. El caso llegó a volverse tan mediático que comenzaron a apodar a la joven fallecida 'Dalia Negra' (Su caso coincidía con el estreno en cines de la película 'La dalia azul' y guardaba cierto parecido con la actriz protagonista). Más de 50 sospechosos fueron entrevistados, hombres y mujeres, pero nunca se supo quien fue el verdadero culpable del asesinato. 80 años después, un nuevo equipo de investigación ha afirmado haber descubierto nuevas pistas que podrían llevar al verdadero culpable tras la habitación oculta de un motel de Los Ángeles. Se trata del equipo responsable de la serie documental 'Deconstructing Dahlia'. Creen haber descubierto pruebas que podrían cambiar lo que se sabe del caso. «Durante casi cinco años, nuestro equipo ha seguido las pistas allá donde han llevado esta investigación», declararon en un comunicado conjunto del director Jeff Thomas, la productora Kimberly Lupini y el productor ejecutivo John Lupini. « No partimos de un sospechoso ni de un teoría preconcebida ». Los cineastas afirman que su investigación se basó en «una gran cantidad de pruebas», incluidos archivos inmobiliarios, entrevista a testigos recientemente descubiertas, expedientes de investigación que nunca se habían examinado públicamente y testimonios, presentados ante los grandes jurados del condado de Los Ángeles entre 1949 y 1950 que, según ellos, nunca antes se habían divulgado públicamente. Si hay algo por lo que era conocida Short es que, además de su sueño de actriz, sabía utilizar su atractivo físico para sobrevivir. Cuando se marchó en 1942 de su ciudad natal para Los Ángeles, fue gracias a su personalidad extrovertida y su pasión por caminar por las calles de la ciudad la que motivaban a desconocidos a invitarla a comer o a quedarse en su apartamento. Solía cambiar de piso varias veces y ni si quiera sus amigos o conocidos sabían donde estaban durante varias semanas. Las autoridades nunca concluyeron donde ocurrió el homicidio aunque las teorías se centraron en dos lugares concretos. Primero estaba el hotel Biltmore. En la tarde del 9 de enero de 1947, Elizabeth realizó varias llamadas en el vestíbulo antes de salir a las 10 de la noche. Después de eso, nunca más volvieron a verla con vida. En segundo lugar, se encuentra el motel Aster. Varias teorías lo vinculan como el posible lugar donde ocurrió el asesinato. Aún así, los registros oficiales siempre negaron que el motel tuviera una conexión real probada con el homicidio. Los cineastas del documental afirman haber centrado su investigación en la habitación de un antiguo motel que, según ellos, llevaba abierto desde la década de 1940. «Nuestro equipo dedicó más de 60 horas a desmantelar esta habitación, descubriendo paneles de yeso que se habían añadido sobre las paredes de yeso originales para ocultar las pruebas», explicaron a la revista 'People': «También recuperamos rastros de sangre por toda la habitación, en grandes cantidades, precisamente en las zonas descritas por los testigos casi 75 años antes de nuestra llegada ». Sin embargo, el equipo no ha llegado a confirmar que el motel que investigaron sea el motel Aster, por lo que esta posible conexión no deja de ser una hipótesis. Lo que sí confirmó el equipo es que el alojamiento aún no estaba abierto al público cuando Short fue asesinada, porque todavía estaba a la espera de su certificado de ocupación. «Nuestra investigación confirma que el local fue modificado después del asesinato, luego obtuvo su certificado de ocupación y fue vendido rápidamente », continúa el comunicado. En la investigación también incluye un análisis forense realizado por Leslie Thompson, una criminalista del Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles y miembro del equipo de investigación del documental. Según Thompson, el equipo retiró siete capas de paneles de yeso y cinco capas de pintura que cubrían las paredes de yeso originales. «Lo que encontramos fue un área oculta de la habitación», señalaron: « Utilizando técnicas modernas de análisis forense, identificamos y documentamos cerca de 40 muestras de sangre que ahora están siendo sometidas a pruebas avanzadas de ADN antiguo». «Cuando me pidieron que examinara esta habitación, me mostré escéptico ante la posibilidad de que aún existiera alguna evidencia significativa casi 80 años después del asesinato», dijo Thompson. «Pero a medida que desmantelamos cuidadosamente el espacio, quedó claro que algo había sido encubierto intencionalmente ». El caso esta a punto de resolverse. El equipo logró obtener miles de páginas de archivos sobre el caso, destacando que quedo claro quién mató a Short, afirma. Sin embargo, les falta una última pieza del rompecabezas . Una pista clave: su informe de autopsia. Ahora han lanzado una petición publica instando al Departamento de Policía de Los Ángeles a publicar el informe completo y sin censura de la autopsia de Elizabeth Short. Según el grupo, la petición ha sido firmada y cuenta con el apoyo de miembros de la familia de Short, quienes afirman seguir buscando respuestas casi ocho décadas después de su muerte. El equipo alega que la continua negativa del Departamento de Policía de Los Ángeles a divulgar los registros ha obstaculizado su capacidad para evaluar y verificar de forma independiente sus hallazgos. «La continua negativa del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) a divulgar estos registros impide que nuestro equipo evalúe completamente las pruebas y verifique los hallazgos clave» , declararon Thomas y Lupini. «Espero que este trabajo acerque a la familia Short a la verdad que han buscado durante tres generaciones», señalaron. «También espero que transmita un mensaje a las familias de todo el mundo que aún esperan respuestas: los casos sin resolver no se olvidan. Los avances en la ciencia forense siguen revelando pruebas que se creían perdidas para siempre, y esta investigación demuestra que, incluso después de décadas, la verdad aún puede descubrirse y es posible encontrar respuestas». El Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) no ha respondido públicamente a la petición. Se desconoce si el departamento publicará finalmente el informe completo de la autopsia de Elizabeth Short, pero podemos mantener la esperanza y seguir firmando la petición para mantener la presión pública. El cuerpo de Elizabeth Short fue lavado antes de ser abandonado en un campo vacío. A lo largo de los años, más de 150 personas fueron investigadas y consideradas sospechosas, pero nadie ha sido arrestado ni acusado por su asesinato. Entre los primeros sospechosos estuvo Mark Hansen, dueño de un club nocturno que había visto a Short poco antes de su muerte. También fue investigado Robert Manley, de 25 años, quien aseguró haber sido la última persona en verla con vida . Según su testimonio, la encontró el 8 de enero, la llevó a un motel y, al día siguiente, la dejó en la terminal de autobuses y después en el hotel Baltimore. Décadas después, el expolicía Steve Hodel señaló a su propio padre, George Hodel, un médico relacionado con otros casos de mujeres desaparecidas . Hodel afirmó haber encontrado fotografías de Elizabeth Short entre las pertenencias de su padre y publicó sus sospechas en su libro 'Black Dahlia Avenger', de 2003. En 2017, la escritora Piu Eatwell propuso a Leslie Dillon como posible responsable. Dillon ya había sido considerado sospechoso y había trabajado en una morgue, lo que, según Eatwell, podría explicar cómo fue tratado el cuerpo. Todas estas teorías siguen alimentando uno de los casos más misteriosos de la historia de Hollywood. Sin embargo, ninguna ha podido ser demostrada y, con el paso de los años, incluso han surgido nuevas hipótesis, como la que, mediante inteligencia artificial, señaló a Marvin Margolis, un ciudadano de Chicago fallecido en 1993. A día de hoy, el misterio continúa y quizá nunca sepamos quién fue realmente el responsable, a menos que el informe de autopsia salga finalmente a la luz y aporte las respuestas que aún faltan.