Un compuesto químico atravesó sus guantes en segundos: la historia de Karen Wetterhahn y el accidente que cambió la ciencia para siempre
Karen Wetterhahn era una reconocida química y profesora del Dartmouth College que investigaba los efectos de los metales pesados sobre la salud. En 1996, un accidente aparentemente menor durante uno de sus experimentos desencadenó una intoxicación mortal.
Mientras estudiaba las interacciones del mercurio con proteínas relacionadas con la reparación del ADN, Wetterhahn utilizaba dimetilmercurio, un compuesto cuya peligrosidad resultó ser mucho mayor de lo que se creía. Su caso terminaría modificando los protocolos de seguridad para manipular esta sustancia.
¿Cómo ocurrió el accidente que cambió la ciencia?
El accidente ocurrió el 14 de agosto de 1996, cuando unas gotas de dimetilmercurio entraron en contacto con la piel de la investigadora. En ese momento, llevaba guantes de protección y cumplía con las medidas de seguridad establecidas en el laboratorio.
Sin embargo, el compuesto atravesó el material de los guantes en menos de 15 segundos y penetró en su organismo. El peligro no fue evidente de inmediato, ya que los primeros síntomas de la intoxicación aparecieron varios meses después del accidente.
A comienzos de enero de 1997, Wetterhahn comenzó a sufrir problemas de visión, pérdida del equilibrio y dificultades para hablar y escuchar. El 28 de enero se confirmó la intoxicación, cuando su sangre registró unos 4.000 microgramos de mercurio por litro; murió el 8 de junio, a los 48 años.
¿Cuáles fueron los cambios que se aplicaron luego del accidente?
El caso de Wetterhahn reveló que los protocolos utilizados hasta entonces no ofrecían suficiente protección frente al dimetilmercurio. Pruebas posteriores demostraron que la sustancia podía atravesar numerosos tipos de guantes en cuestión de segundos, mucho más rápido de lo que se esperaba.
A partir de estos hallazgos, se recomendó utilizar guantes laminados de plástico, resistentes a sustancias peligrosas, y se modificaron las prácticas para manipular el compuesto. Además, el dimetilmercurio fue reemplazado por tetrametilsilano como patrón para determinadas mediciones de resonancia magnética nuclear.