Crítica de teatro de 'Ella i màquina': la IA contra el demonio de los otros
Una mujer enfrentada a su entorno familiar y social. El hijo le exige un ipod que ella no puede pagar con el chantaje de repudiarla como madre. El marido disfraza su inutilidad y pretende dejar el trabajo. La hija le reprocha falta de cariño. Una amiga tóxica le pide dinero para ponerse tetas mientras la compadece por su fracasada familia. El padre, en una residencia con la mirada perdida. Su peluquero la aturde con sus comentarios sobre el sexo… homosexual. El jefe de personal le propone reducir el horario laboral y el sueldo para que forme a los becarios . Uno de esos becarios la ningunea y humilla por su físico. Cuando se atreve a entrar en un chat de contactos le toca un menor de edad que se hace pasar por adulto… La mujer chapotea en este piélago de calamidades que una máquina le propone cambiar de raíz. La consigna: deja de ocuparte de los otros y céntrate solo en ti. Aunque para llegar a ser ella misma también necesite a alguien. En este caso, un artefacto capaz de congregar y modificar su interactuación con los demás. Sergi Belbel ha entendido que la IA ha llegado para quedarse con esta ácida comedia costumbrista. La 'máquina' es Enric Cambray , de quien recordamos su celebrada versión con Ricard Farré de 'Las mujeres sabias'. Como en la pieza de Molière vuelve a multiplicarse en el elenco de personas que amargan la vida de la protagonista. Él es el hijo y la hija, el peluquero y el padre, el marido y el jefe explotador, la amiga y el becario… Ella es Ágata Roca , con un personaje que nos recuerda a la profesora que encarnó en 'El imperativo categórico', la premiada obra de Victoria Szpunberg: aquella mujer madura e infeliz que ve cómo su mapa de la felicidad era una trampa. Una actriz que propina puñetazos con guante de seda y una sonrisa tan capaz de transmitir la sorna como la amargura. Dos intérpretes con solvencia para un texto condensado en una hora que pasa como una exhalación. Y en el aire, una pregunta: ¿Llevaríamos en la maleta esa máquina que nos promete la libertad?