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Perico Delgado, 66 años: «Antes de disputar una carrera desayunaba tortilla, un filete grande, un plato de macarrones o arroz, pan y bollería»

Abc.es 
El ciclismo de hoy, el de Enric Mas y Tadej Pogacar, poco tiene que ver con el de antaño, el de Miguel Indurain o Perico Delgado. En esencia, pueden parecer lo mismo: corredores encima de su bicicleta, superando puertos e intentando llegar a la meta antes que sus rivales. Sin embargo, los diferentes apartados que lo componen, que hoy son más numerosos que nunca, lo hacen un deporte casi totalmente diferente. La tecnología de las bicicletas, las rutinas de entrenamiento y descanso, la implicación de la aerodinámica... Todo ha cambiado. Pero hay uno de esos apartados que es, seguramente, el que más haya evolucionado: la alimentación. Esto quien mejor lo saben son, precisamente, los ciclistas de antaño, los que al seguir todavía metidos en el pelotón de alguna manera comparan lo que hacían los ciclistas de su época con lo que hacen los actuales. Es el caso de Pedro Delgado, más conocido por toda la afición ciclista como 'Perico'. El ciclista segoviano encarna mejor que nadie ese papel de ciclista del pueblo. Hace décadas fue ganador del Tour de Francia (1988) y de La Vuelta (1985 y 1989). Hoy es comentarista en RTVE y muy activo con el público, no solo a través de sus redes sociales, sino también en las carreteras y en las propias retransmisiones. Uno de los temas que más le apasiona a 'Perico' es el de la nutrición deportiva. Especialmente, cómo ha cambiado desde su época hasta la actual. Hoy en día todo se mide al miligramo. Los hidratos que se consumen antes, durante y después de un etapa, el número de bidones que se beben y sus diferentes tipos, la especialidad de los geles que se le proporcionan a cada corredor... Nada se deja al azar, algo que sí se hacía en su época, donde todo era más intuitivo e instintivo. En una entrevista para el medio especializado 'Ciclismo al día' contaba de qué se componía su desayuno cuando estaba en carrera. Y, sobre todo, lo que pensarían hoy nutricionistas y preparadores de la actualidad si lo vieran. El doble ganador de la ronda española tomaba una tortilla de patata de dos huevos, un bistec de ternera grande, un plato de macarrones o arroz y pan tostado. Y de postre, café con leche y magdalenas. «Esto lo haces ahora y te echan», decía. Y lo cierto es que no le falta razón, ya que productos como las magdalenas son tremendamente 'sucios' al aportar calorías vacías que en nada ayudan al funcionamiento del organismo. Además, no se medían las cantidades, por lo que aunque se aportaran componentes como los hidratos de carbono o las proteínas, no se hacían en la proporción idónea para obtener un rendimiento óptimo del organismo, ni durante la actividad ni en pro de su recuperación. Antes la única prioridad era llenar el depósito como fuera. Aunque es cierto que las etapas eran más largas y se presuponía un mayor desgaste. Sin embargo, una cultura nutricional y una planificación tan pobres también hacía que los organismos rindieran muy lejos de su límite. Otra de las declaraciones de 'Perico' Delgado que llaman la atención es que reconoce que durante su carrera «nunca pasó hambre». Y es que su generación nunca puso en marcha los planes nutricionales de épocas posteriores como la de corredores como Alberto Contador o Alejandro Valverde, donde la mejor relación del vatio/kilo se buscaba moviendo la mayor potencia posible mientras que se bajaba el peso por encima de los umbrales soportables para muchos profesionales. Por eso, ellos sí llegaron a pasar hambre durante buena parte de su carrera, cosa que ahora no sucede, al menos en competición. Hoy, en cambio, los corredores comen mucho, pero distinto. Todo son cantidades controladas, procesos estudiados, timing preciso y exacto, tolerancia individual y necesidades específicas para cada perfil de ciclista. Ahora se tiene un ciclismo infinitamente más profesionalizado y que busca un rendimiento excelente. Sin embargo, para algunos nostálgicos como Pedro Delgado, esto también tiene sus contras: «Mi ciclismo era más divertido», tal y como expresaba en declaraciones recogidas por 'La Razón'. Por suerte, 'Perico' también era de los ciclistas que tenía facilidad para hacer la digestión y de los que no engordaba, algo que no le sucedía a su amigo y sucesor Miguel Indurain. Ambos siempre recuerdan como Delgado podía comerse un bocadillo, una cerveza y unos dulces tras las etapas mientras el ganador de 5 Tour de Francia tenía que conformarse con un zumo de naranja para ahuyentar la alargada sombra del hambre.

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