Todos somos caballas (menos tres)
«Todos somos caballas», ponía en la camiseta. Solamente eso. No ponía: «Estamos contra Marruecos», ni «el Real Madrid por el supremacismo blanco», ni «Ceuta con el nacionalsocialismo». Ponía «Todos somos caballas», que es una manera bastante elemental de decir que cuando un pueblo sufre nos ponemos a su lado. ¿O cuándo Rusia invadió Ucrania pensamos en el sufrimiento de los rusos para negarnos a decir «Todos somos Ucrania?». No. Todos fuimos Ucrania, como fuimos Paiporta, Nepal o George Floyd. Y ello sin convertirnos en valencianos, nepalíes o afroamericanos. A no ser que solidarizarse con el dolor ajeno se haya convertido en una provocación política y entonces estamos peor de lo que pensamos. En ese caso convendría que alguien nos explicara... Ver Más