World News in Spanish

Cirujanos dedican poco tiempo a cirugías en la CCSS: informe de auditoría recuerda problemática y especialistas la confirman

Cirujanos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) siguen señalando limitaciones que reducen el tiempo disponible para operar, principalmente por la falta de otros especialistas necesarios para mantener los quirófanos funcionando, según testimonios recabados por La Nación. El problema no es nuevo: un informe de Auditoría de este 2026 retomó un documento de 2023 que ya advertía sobreel poco tiempo que los cirujanos de la institución dedican a operar, a partir de un estudio realizado en 2017 en 27 centros de salud con quirófanos.

Aquel análisis determinó que solo el 20% del tiempo contratado a 863 médicos cirujanos se destinaba a actividad quirúrgica y que, de ese porcentaje, apenas un 38% se utilizaba en el acto operatorio propiamente dicho.

Aunque las cifras corresponden a un estudio que no se ha actualizado más recientemente, fuentes consultadas por La Nación describen condiciones que continúan limitando la actividad quirúrgica.

El jefe de cirugía de un hospital público confirmó que actualmente los cirujanos dedican menos tiempo a operar y atribuyó la situación, en gran medida, a la falta de otros especialistas.

“La razón principal es que muchas veces tenemos cirujanos y no tenemos anestesiólogos, entonces los servicios que antes operaban cuatro veces o cinco veces a la semana o dos veces al día, hoy operan menos”, explicó el médico, quien solicitó el resguardo de su identidad.

Una fuente del Hospital Calderón Guardia relató una situación similar. Según explicó, el servicio de cirugía de tórax tenía disponible una sala de operaciones todos los días de la semana, pero actualmente solo puede utilizarla dos o tres días.

Otro jefe de cirugía agregó que la falta de profesionales de ciertas especialidades provoca que los cirujanos tengan una ocupación menor y genera cuellos de botella por la escasez de radiólogos, anestesiólogos y cardiólogos, entre otros.

El documento de 2023, retomado este año por la Auditoría, también evidenció problemas en el aprovechamiento de los quirófanos. Por ejemplo, indicó que en cirugía cardiovascular del Hospital México el uso de las salas fue de apenas 66,5%.

“Somos un país que nos falta infraestructura, pero ese no es el problema hoy, el problema es que tenemos salas de operaciones cerradas, máquinas y equipos y consultorios de rayos X subutilizados porque no hay especialistas”, comentó el cirujano.

La Nación envió consultas a la CCSS para conocer si en 2026 los indicadores reportados en el documento de 2023 se mantienen, mejoraron o empeoraron. Al cierre de esta nota no se había recibido respuesta.

Miles esperan por cirugías

Las limitaciones para aprovechar el tiempo y los espacios quirúrgicos adquieren especial relevancia cuando miles de personas esperan por una cirugía en la CCSS.

Como informó La Nación a finales de mayo, para marzo del presente año la lista de espera quirúrgica alcanzaba 204.622 casos, con un plazo promedio de atención de 441 días. En los casos extremos, la espera podía llegar hasta los 544 días. El informe de Auditoría de junio cita esas mismas cifras.

Uno de los jefes de cirugía consultados indicó que los espacios quirúrgicos disponibles para cada servicio se han reducido casi a la mitad. Reiteró que la disminución de anestesiólogos es una de las causas y agregó que los quirófanos también se utilizan para atender emergencias de ortopedia y cirugía general.

“La falta de anestesiólogos se empezó a denunciar desde el 2009”, indicó.

Anteriormente, una cirujana del Hospital Calderón Guardia, quien trabaja bajo la modalidad de jornadas no tradicionales, contó que durante su horario, usualmente nocturno, puede atender de inmediato las emergencias, sin depender de los procesos de coordinación que enfrenta durante la jornada diurna.

“Es muy pesado, el sistema está saturado, pero siento que en este horario es donde más se ayuda. Me encanta lo que hago. Me preocupó cuando estuve en el día, era frustrante ver tantos pacientes que ocupaban ayuda y uno no podía hacer nada, tenía que sentarme a esperar para coordinar con varias personas una endoscopia y no poder hacerlo porque hay que esperar a que tomen café”, explicó.

Entre los riesgos identificados por la Auditoría figura precisamente la baja productividad quirúrgica durante la jornada ordinaria.

Lo que advierten los informes de auditoría

La Nación tiene copia de un documento emitido en junio por la Auditoría de la CCSS. Se trata de un oficio de asesoría sobre la trascendencia estratégica y asistencial de la atención de las listas de espera a nivel institucional y las gestiones realizadas por ese órgano fiscalizador desde 2022 hasta la actualidad.

El documento señala que, a partir de la evidencia recopilada en los distintos productos de fiscalización emitidos desde 2022, la lista de espera continúa representando una problemática sustantiva, multicausal y dinámica.

Según la Auditoría, el ingreso permanente de nuevos casos converge con limitaciones en la capacidad resolutiva, la calidad de la información, la articulación en red, la priorización clínica y el control de la gestión.

El auditor Olger Sánchez Carrillo señaló que esta situación incide en la oportunidad, continuidad, equidad y efectividad de la atención, así como en la adecuada administración de los riesgos asistenciales, operativos y financieros asociados con la prestación de los servicios de salud.

En el informe de junio, el auditor reiteró que los distintos documentos emitidos en años recientes han evidenciado que el problema de las listas de espera trasciende la acumulación de casos pendientes y adquiere mayor relevancia cuando la demora compromete la oportunidad diagnóstica, terapéutica o quirúrgica requerida por la condición clínica de las personas.

Sánchez afirmó que se identificaron situaciones en las que las atenciones no se realizaron dentro del tiempo terapéutico recomendado, con el seguimiento clínico necesario o de acuerdo con la gravedad del padecimiento, lo que incidió en el pronóstico, la evolución de la enfermedad y la seguridad del paciente.

“Entre los antecedentes revisados se determinaron retrasos en procedimientos cardiovasculares de alta complejidad, cirugías pediátricas, trasplantes, estudios radiológicos urgentes, mamografías, biopsias, cirugías oncológicas y atención de emergencias oftalmológicas, así como vencimiento de estudios prequirúrgicos y pérdida de oportunidad diagnóstica por demoras en la interpretación de imágenes o en la programación de procedimientos definitivos”, advirtió en junio.

Читайте на сайте