La generación de los padres
José Mercé cantó el domingo en el Teatro Maestranza como hacía tiempo que no se le escuchaba. Una hora y media de recital con una docena de cantes –que conocemos al dedillo-, pero con el valor añadido de la transmisión y con ese eco personal que pondera de forma mágica una noche de duende. Contó con un público entregado a su cante más clásico, sin necesidad de otros repertorios. No hizo falta 'Aire' para respirar la frescura de las cantiñas ni esperar 'Al Alba' para que transminara la jondura de la seguiriya. A Mercé siempre se le espera, pero en esta ocasión llegó y sorprendió a los que no le arrendaban las ganancias después de su paso sin gloria por... Ver Más