Rodríguez y Scheuermann se coronan campeones del mundo de Snipe en Mahón
Ernesto Rodríguez y Taylor Scheuermann ya tienen su nombre en la historia del Snipe. La tripulación estadounidense se proclamó este sábado campeona del mundo en Mahón después de resistir en una jornada final en la que se disputaron tres mangas. Los argentinos Julio Alsogaray y Malena Sciarra se llevaron la plata y los españoles Alfredo González y Cristian Sánchez completaron el podio con la medalla de bronce. El título se decidió en un último día intenso, con viento del norte de unos 10 a 15 nudos y una flota obligada a navegar tres mangas para completar el programa. Finalmente se disputaron nueve de las diez pruebas previstas. Rodríguez y Scheuermann llegaron al agua en primera posición y no dieron opción a sus rivales. Una victoria en la primera manga y un segundo puesto en la siguiente les permitieron construir el margen necesario para afrontar la última prueba con mayor tranquilidad. Un séptimo puesto fue suficiente para asegurar el campeonato. «Ha sido una pelea muy difícil», explicó Rodríguez al finalizar. «Hemos tenido muy buena velocidad y dos buenas salidas en las primeras mangas. Esos resultados nos han colocado en una buena posición para afrontar la última prueba». Los argentinos Alsogaray y Sciarra protagonizaron la remontada de la jornada. Los vigentes campeones del mundo partían cuartos y, con tres resultados entre los cuatro primeros —4-4-2—, escalaron hasta la segunda posición para colgarse la plata. «La clave era no fallar ninguna manga y hemos navegado muy bien las tres. Hemos hecho un 4-4-2 y ha faltado muy poco», explicó Alsogaray, que reconoció el campeonato realizado por los estadounidenses. «Ernesto ha navegado muy bien y ha tenido una semana fantástica. Se lo merecía». Sciarra admitió que el objetivo era revalidar el título, aunque valoró la plata. «Queríamos ganar, pero estamos contentos con la plata. Ellos han sido superiores y hay que reconocerlo». Alfredo González y Cristian Sánchez fueron los grandes protagonistas españoles del campeonato. Los canarios ganaron la última manga y avanzaron hasta la tercera posición para conquistar el bronce. La tripulación llegó a la jornada definitiva con opciones de luchar por el oro, pero un problema de reglaje en la segunda prueba les hizo perder terreno. «Nos queda un sabor agridulce porque teníamos posibilidades, pero Ernesto es el justo vencedor», reconoció González. «Seguimos ganando mangas y nos llevamos el trofeo destinado al ganador de la última regata». España colocó además cinco barcos entre los diez primeros. José Manuel Guerrero y Nahuel Rodríguez fueron sextos después de ganar la segunda manga del día; Gustavo y Rafael del Castillo terminaron octavos; Raúl de Valenzuela y Antolín Alejandre, novenos, y Francisco Sánchez Ferrer y Marina Sánchez Ferrer, décimos. Los campeones de Europa, Jordi Triay y Lluís Mas, fueron decimoquintos y los primeros representantes del Club Marítimo de Mahón en la clasificación final. El campeonato estuvo marcado por unas condiciones meteorológicas muy diversas. La primera jornada se disputó con cerca de 20 nudos y fuerte oleaje, mientras que el segundo día apenas permitió completar una manga con entre cuatro y seis nudos. El jueves, la falta de viento obligó a suspender toda la jornada. El viernes se disputaron tres mangas con entre 10 y 14 nudos y este sábado otras tres con viento del norte de Fuerza 4, lo que permitió cerrar el Mundial con nueve pruebas. Rodríguez y Scheuermann también se proclamaron campeones del mundo en la categoría mixta. El estadounidense destacó el papel de la sede y del organizador: «Mahón es un lugar espectacular. Hemos venido dos veces y lo hemos disfrutado muchísimo. La organización ha sido de primera». El Club Marítimo de Mahón cierra así un campeonato de dimensión internacional que ha reunido a 88 tripulaciones y 176 deportistas de 21 países y 92 clubes. El campeonato ha dado forma a lo que el regatista local Damián Borrás definió como «un sueño de infancia hecho realidad» y reunir así en Menorca a la élite de la clase que lo ha sido todo para él.