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Juan Pedro Rivero (Alquirelax): «Hemos recibido llamadas de propietarios con cierto nerviosismo por la situación»

Abc.es 
La frenética semana vivida en la vivienda, con la expectativa de aprobación de dos decretos con capacidad para modificar sustancialmente el mercado de alquiler, ha disparado la inquietud entre los propietarios sevillanos. Lo nota Juan Pedro Rivero, presidente de Alquirelax, una empresa sevillana nacida hace un lustro que ha logrado crecer a un ritmo del 25% anual con dos promesas sencillas: gestionar todo lo relativo a un alquiler y garantizar al propietario el abono de la renta el día 5 de cada mes. Haya o no pagado el inquilino. O sea, evitan los efectos de lo que se ha venido a bautizar como 'inquiokupa', algo que les impulsa al mismo tiempo que se va reduciendo la oferta de alquiler. «Parece como contradictorio, pero aunque hay menos oferta, la oferta que hay busca mucha más seguridad », apunta Rivero a ABC. Actualmente gestionan unas 400 viviendas en la ciudad de Sevilla y poblaciones que estén hasta a 40 kilómetros de distancia. Así, van haciéndose hueco en un mercado que ven cada vez más ansioso de garantías, y que en estos días ha vuelto a hacerse multitud de preguntas, teniendo en cuenta que entre los cambios posibles estaba el de convertir los alquileres prácticamente en indefinidos mediante prórrogas automáticas y pagar incluso una indemnización de al menos doce mensualidades al inquilino si no se le renovaba el contrato . « Hemos recibido llamadas de propietarios pidiendo un poco de opinión y con cierto nerviosismo por la situación », sostiene. Pero es complejo darles una respuesta, teniendo en cuenta que nada es fijo: se han sucedido a veces en cuestión de minutos novedades sobre el respaldo político que las medidas podrían tener en el Congreso de los Diputados y, por tanto, resultaba un ejercicio de imaginación esclarecer la esperanza de vida de las medidas durante estos días. La consecuencia de todo ello, sin embargo, sí es palpable: más incertidumbre sobre la seguridad jurídica en un mercado en el que, como consecuencia de los cambios introducidos con la Ley de Vivienda en 2023, ya se ve con enorme recelo a los inquilinos considerados vulnerables, una categoría que abarca desde personas con contrato temporal a familias con menores de edad a cargo . Todas ellas quedaron mucho más protegidas frente a un eventual desahucio en la legislación, que desató la alarma en la otra parte del contrato. «El principal problema que ven los propietarios es el exceso de protección que tiene una persona que deja de pagar . Y también lo lento que puede ser la gestión de las demandas de desahucio. Aunque una persona se pueda desahuciar porque no es vulnerable también se trata mucho tiempo», explica Rivero. La duda de si el riesgo compensa el beneficio se ha hecho fuerte en estos años, y muchos han decidido marcharse. Los que se quedan, endurecen requisitos y buscan seguridad. Especialmente si lo que está en juego es un patrimonio sin el cual su propia vida rutinaria se vería comprometida. Es lo que ven en Alquirelax, a la que recurren de forma mayoritaria dueños de pisos de más de 40 años que están lejos de encajar en el retrato robot de grandes tenedores. El 90% de sus clientes cuenta con una sola vivienda en el mercado de alquiler que sirve para compensar ingresos, a veces pensiones, y verla comprometida supondría un fuerte golpe personal. Por eso, dentro de la gestión de ese alquiler la compañía realiza también un estudio de solvencia del inquilino; además de garantizar el pago de la renta cada mes, se compromete a sufragar los gastos derivados de una demanda por impago. Y en medio de los temores, lo cierto es que las situaciones extremas son anecdóticas: Alquirelax apunta que la morosidad que registran entre los viviendas que gestionan es apenas del 1% y de ahí que los litigios sean también prácticamente inexistentes. El problema es que un mercado tan sensible como el de la vivienda se mueve también en buena medida en base a expectativas. El miedo del propietario en estos años ya ha mermado de forma considerable la oferta disponible en Sevilla. Haberlo azuzado durante una semana puede tener consecuencias aún peores e imposibles de predecir aún.

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