Ildefonso Ruiz, extrabajador de Correos, sobre las próximas elecciones: «Con el voto por correo se pueden amañar las generales»
Correos hizo oficial este martes que ya está abierto el plazo para solicitar el voto por correo de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. El organismo ha informado a través de sus canales oficiales que la solicitud para poder recibir la documentación y ejercer el derecho en los próximos comicios estará disponible hasta el día 19. Y se puede hacer tanto a través de la web como acudiendo a una de las oficinas. Sin embargo, en paralelo a la apertura de esta posibilidad, desde el sector de la oposición al Gobierno se está deslizando una corriente contraria a esta modalidad de voto, sembrando la duda en unos posibles resultados posteriores que podrían estar adulterados por la mano de Pedro Sánchez. Mientras Abascal y Feijóo desconfían del sistema por polémicas sucedidas en pasadas elecciones, hay expertos que están ofreciendo su conocimiento y experiencia alrededor de esta técnica. Uno de ellos es Ildefonso Ruiz, trabajador durante 25 años en Correos y que tiene una amplia experiencia en este tipo de situaciones. En su caso, no tiene ninguna duda de que es una opción tan válida como hacerlo presencialmente. «Votar por correo es seguro. La posibilidad de que tú votes por correo y te cambien el voto es prácticamente nula. Luego la primera lección es que si te ves obligado a hacerlo, no temas porque tu voto lo manipulen. Es prácticamente nula. En ese aspecto, tranquilidad». Aunque los votantes deben estar tranquilos, Ildefonso reconoce que existe la posibilidad de adulterar el sistema: «Sí. Se pueden amañar las elecciones mediante el voto por correo. El problema no reside tanto en si pueden dar el cambiazo a tu voto como en las grietas del sistema de control del censo». El experto va más allá y señala a otros agentes importantes en el juego democrático como «el uso político tanto del INE, como de INDRA y de Correos». Y aclara que «el Gobierno conoce los datos precisos del censo electoral: circunscripciones, mesas electorales y, sobre todo, participación. En este último caso, tiene acceso a los datos de votantes inscritos en cada mesa electoral tanto por el acta electoral como por los apoderados de cada partido». Es justo ahí donde se puede fraguar el 'pucherazo'. «Aquí es donde viene la ingeniería electoral donde podría estar el amaño. Si tienes acceso al censo electoral completo, no solo sabes el porcentaje de abstención. Sabes con nombre y apellidos quien no vota. Y en España hay cientos de miles de personas que no votan nunca». Pero Ildefonso lanza una advertencia aún mayor. «El siguiente paso es tener el control de Correos y os aseguro que lo tienen. Ahora consiste en cruzar los datos de esos abstencionistas históricos y desde Correos, generar votos por correo a su nombre. No hace falta emitir la totalidad del censo en votos por correo». «Tan solo quirúrgicamente ir introduciendo en cada mesa una proporción de votos suficiente para que la suma total pueda alterar los restos. Es decir, no se trata de inundar las mesas. Se trata de pequeñas alteraciones que pasan desapercibidas entre la marabunta de votos». «Así disminuye el riesgo de que el votante que no vota nunca y por el que han emitido voto se presente en la mesa a votar. Y si lo hace siempre quedará como una anécdota más entre las incidencias del día para la presidencia. El típico listillo que ha querido votar 2 veces». Y manipulación efectuada sin que el implicado ni siquiera lo sepa. Ildefonso explica a través de un ejemplo cómo sería la situación. Y para ello utiliza a Jaén, provincia por la que fue diputado por Ciudadanos . Estos datos indican que solo en Jaén hay unos 144.000 abstencionistas y que simplemente habría que localizarlos, «algo que puedes hacer con los datos de las mesas electorales, ya que es localizar quiénes no han votado nunca». Una vez localizados «emites 10 votos por correo en cada mesa. Algo prácticamente indetectable». En números totales, «son 8.690 votos en una provincia como Jaén». «En las últimas elecciones andaluzas, el PSOE arrebató el último escaño a VOX por 239 votos. En las generales, la diferencia fue de 8.787 a favor de VOX. Manipulando el censo y el voto de esta forma ese último escaño hubiera sido socialista. Ojo: tan solo 10 votos por mesa». Ildefonso explica que estos números en Jaén son extrapolables a muchas otras provincias donde hubo escaños que se decidieron por milímetros. Ildefonso deja claro que «no hay pruebas» de que haya habido un amaño electoral. No obstante, es imposible obviar que la posibilidad existe. «Y si hay alguien en este país con capacidad para ello, ese es el PSOE» . Para evitarlo, la primera recomendación es que si hay posibilidad, votar presencialmente. «A menor porcentaje de voto por correo, más dificultad de introducir votos fraudulentos. Porque pasan menos desapercibidos». La segunda medida sería instar a todo el mundo a ir a las urnas para que no haya esos famosos abstencionistas. «Aunque sea en blanco. A menos abstención, menos pucherazo». Y por último, insta a todo el mundo a compartir este tipo de análisis. «No tengo pruebas de que se esté intentando un fraude electoral por este sistema. Pero conocer cómo funciona y advertir de los riesgos puede evitar la tentación de cometerlo y en su caso detectarlo». Por ello, espera y desea que haya «unas elecciones limpias».