Maricarmen, 58 años, víctima de una okupación, entra en una tienda de campaña en Sol: «Les quería dar un escarmiento»
Sin mostrar su cara y prácticamente sin sonido por dificultades técnicas. Así llamó una mujer de 58 años que quiso ser conocida como Maricarmen (nombre ficticio) a 'Espejo Público' para relatar con ironía lo vivido en la acampada masiva en la Puerta del Sol. El último sábado del mes de septiembre, día 26, comenzaron a instalarse las primeras tiendas de campaña en la céntrica plaza madrileña. El desahucio de Maricarmen Abascal tres días antes echó a la gente a las calles para clamar por medidas para el acceso a la vivienda en España. Poco a poco el kilómetro 0 se ha ido llenando hasta superar las 1.000 tiendas de campaña. En una de ellas se llegó a instalar Maricarmen, una mujer que ha querido utilizar el nombre de la vecina del distrito de Retiro que fue desalojada del domicilio en el que vivía el pasado 23 de septiembre. Definida como 'ocupante de Quechua' por Susanna Griso, Maricarmen relató que su objetivo era dar un «escarmiento» a los manifestantes que permanecen acampados en Sol. Durante su breve intervención en 'Espejo Público', la mujer aseguró que había sufrido la okupación de una de sus viviendas, por lo que de este modo justificaba su 'okupación' de una de las tiendas de campaña con comentarios cargados de ironía que provocaron las risas en el plató. « Tenía dueño la tienda de campaña, no era de uno, sino de varios, o sea, de un fondo », añadió. Posteriormente, fue expulsada de ahí o, como ella dice, «me desahuciaron». «Optaron por cantar jotas, tocaron castañuelas. Fue muy entrañable. Ese es el truco, no entrar nunca en violencia», terminó el relato de los hechos en 'Espejo Público' con una amplia carga irónica.