Los amos del perro Sánchez
Fue el propio Pedro Sánchez quien suscribió la denominación que titula esta columna, al arrancar la campaña electoral con aquello de «seré un perro, pero no tengo amo». Una proclama que, para variar, no contiene una sola verdad. En cuanto a la naturaleza del personaje, cualquiera que haya tenido perro conoce la nobleza de esos animales, cualidad que no acompaña precisamente a quien alardea de esa condición. Y si vamos al amo, no ha sido uno solo el que le ha sujetado la correa a lo largo de sus dos mandatos, sino al menos tres, a cuál peor. El primero, Marruecos, todavía hoy lo mantiene atado en corto, como demuestra su rendición ante el ataque perpetrado desde Rabat contra la... Ver Más