Vox propone la «reemigración» de quienes atentan contra las costumbres de una «ciudad católica como Sevilla»
El jefe de la delegación de Vox en Bruselas y coordinación Nacional Jurídico, Jorge Buxadé, ha atendido este domingo a los medios de comunicación desde el solar del barrio sevillano de La Oliva, en el Polígono Sur, donde se proyecta la construcción de una mezquita. Desde allí, una vez más, el partido ha mandado un mensaje de rechazo contra la islamización de los barrios. De hecho, Buxadé ha declarado que no entiende «cómo en una ciudad católica como Sevilla», construida sobre las costumbres y formas de vida, de las que, dice, «depende el propio modelo de negocio de la ciudad con las maravillosas fiestas de la Semana Santa sevillana», se puede permitir que sus barrios «se conviertan en un centro de corrupción política» debido al «entrismo islámico». Lo define como una estrategia concertada, ordenada, constante, a largo plazo, de subvertir el orden social y el orden político en Europa. Es por ello que desde Vox defienden la «reemigración» de quienes con su conducta atentan contra las costumbres de Occidente. Buxadé ha manifestado que el principal desafío que tiene Vox como formación es «el islamoizquierdismo». «Lo hemos visto en Francia, Italia, Bélgica y ayer en Barcelona con calles incendiadas», ha manifestado el eurodiputado, donde ha reprochado que «el islamoizquierdismo» quiere, a su juicio, «destruir nuestras formas de vida con violencia y con la ruptura de la convivencia entre los españoles y los europeos ». Prosiguiendo con esa idea, Jorge Buxadé ha añadido que toda la izquierda europea, donde también incluye al PSOE, está dentro de esa coalición con el islamismo político. Dicha coalición, ha continuado el eurodiputado, habría condenado a trabajadores y clases medias de Europa, España y Sevilla. Ha ejemplificado con Hytasa, donde dice que la izquierda desde los ochenta «ha expropiado, destruido o cerrado empresas como que daban trabajo a 3.000 sevillanos, condenándoles a un paro incentivado, a programas de inserción social que no han servido más que para que UGT y comisiones obreras se trinquen 680 millones de euros que no han devuelto y ahora estos 18 millones de euros a los que les ha condenado el Tribunal Supremo, que espero que devuelvan». «No se puede condenar a barrios enteros de Sevilla y convertirla en una ciudad donde 6 de los 15 barrios son los más pobres de España, donde la diferencia entre las rentas altas y las rentas más bajas es la peor de España. No se puede condenar a barrios enteros a vivir con supermercados del narco o con centros comerciales del islamismo », ha declarado.