Fiscalía solicita sobreseimiento definitivo en caso de ministro de Comunicación denunciado por violación
La Fiscalía Adjunta contra la Violencia de Género solicitó al Juzgado Penal de Pavas el sobreseimiento definitivo a favor del ministro de Comunicación y Enlace, Arnold Zamora Miranda, quien fue denunciado por violación calificada según la causa 25-028218-0042-PE.
Así consta en la solicitud con fecha del 9 de octubre y firmada por el fiscal Allan Cortés Segura, quien fundamentó la petición con base en el artículo 311, inciso e, del Código Procesal Penal, al considerar que la prueba no permite sostener una acusación con la probabilidad requerida.
La investigación se originó con la denuncia del entonces director de Prensa y Relaciones Públicas del Ministerio de Educación Pública. Según su relato, los hechos ocurrieron entre la noche del 20 y la madrugada del 21 de setiembre de 2025 en el Hotel Real Intercontinental, en Escazú, adonde ambos acudieron para conversar de temas laborales.
El denunciante afirmó que perdió parcialmente la memoria tras ingerir licor y que Zamora lo llevó a una habitación aprovechándose de su “estado de ebriedad”, cuando se encontraba en una “incapacidad de resistir”.
Sin embargo; en el documento fiscal se explica que el análisis de las grabaciones del hotel arroja una versión distinta. Según la Fiscalía, la dinámica observada “no coincide con la secuencia de hechos descrita por el denunciante en aspectos esenciales de su relato”.
Prueba
En las imágenes del bar, ambos aparecen compartiendo en “un ambiente de absoluta normalidad, conversando de manera relajada y espontánea”. El documento señala además, que es el propio denunciante quien “en reiteradas ocasiones procura acercamientos físicos hacia el imputado”, con “aparente intención de besarlo”. Para el fiscal, esa conducta no es congruente con el rechazo expresado en la denuncia.
Los videos también desvirtuarían que el traslado a las habitaciones fuera forzado o que el denunciante no pudiera caminar. Según el informe, se movilizó “por sus propios medios” desde el bar, “caminando al lado del imputado”. En los pasillos del cuarto piso, las cámaras los registraron “corriendo tomados de la mano”, antes de ingresar a la habitación.
A las imágenes se suman tres dictámenes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Uno de ellos, el 2025-0006949 determinó la “ausencia de lesiones genitales, paragenitales o anales compatibles con agresión sexual” y registró solo una excoriación superficial en una mano, sin que ameritara una incapacidad.
El dictámen toxicológico DCF-2025-04400-TOX descartó benzodiazepinas, escopolamina, ketamina, fentanilo y otras drogas, y concluyó que no hubo una concentración de alcohol que provocara “un estado elevado de ebriedad”. El análisis genético DCF-2026-00862-BQM indicó que en el hisopado anal practicado al denunciante “no se detectó semen”.
La única testigo presencial ajena a las partes, de apellido Chavarría, declaró que “no observó muestras de afecto, besos, actos sexuales ni comportamiento alguno que permitiera inferir una agresión”. Según la Fiscalía, afirmó, además, que ambos se dirigieron voluntariamente a los ascensores.
En su declaración indagatoria, Zamora rechazó todos los cargos. Sostuvo que la reunión fue consensuada, dentro de una relación previa de amistad y confianza, y que ambos “jugaban y corrían por el pasillo”, versión que la Fiscalía considera que coincide con el material audiovisual.
El fiscal concluyó que la acusación descansa en “recuerdos fragmentarios y subjetivos”, por lo que, ante la existencia de duda razonable, y en apego al principio de in dubio pro reo, pidió el sobreseimiento definitivo. La solicitud debe ser resuelta por el Juzgado Penal de Pavas.
El ministro Zamora manifestó que con la denuncia “quisieron ensuciar mi nombre acusándome de un delito grave, que nunca cometí”, el jerarca agregó que “todas las pruebas científicas y audiovisuales analizadas por la Fiscalía y el OIJ a cargo del caso, ratificaron mi inocencia, sin dejar lugar a ninguna duda”.
Según el funcionario, la contundencia de las evidencias llevaron al Ministerio Público a pedir sobreseimiento definitivo en vez del archivo del caso. “Una vez más, la justicia está del lado de quienes son señalados injustamente, mi nombre quedó limpio como yo siempre supe que sucedería”.
El denunciante por su parte, dijo respetar la decisión de la Fiscalía y que mantiene la “posición de que existen elementos suficientes para continuar con el proceso y sostener nuestra acusación”.
El joven agregó que el Poder Judicial ha sido objeto de ataques y cuestionamientos del gobierno “que afectan directamente la organización y el funcionamiento de este poder de la República” y dijo estar consciente de “que me enfrentaba a una figura con un enorme poder político y mediático, y de que podría verme expuesto a ataques de distinta naturaleza”.
Para el denunciante la solicitud de la Fiscalía no representa una resolución judicial y adelantó que seguirá adelante con el proceso. “Continuamos trabajando junto con mi representación legal en la estrategia que definimos desde el inicio, la cual contempla también la posibilidad de enfrentar un escenario como el actual.”
El joven añadió que denunció al ministro ante el Colegio de Periodistas por la difusión de un video en donde expuso su identidad.
Según el Código Procesal Penal a partir de la comunicación de la solicitud de sobreseimiento, el presunto ofendido tiene tres días hábiles para comunicar si presentará una querella y acción civil resarcitoria. Luego de ese primer plazo, el denunciante cuenta con diez días hábiles adicionales para presentar la querella.