Presas en San José condicionan decisiones laborales: uno de cada cuatro trabajadores ha pensado cambiar de empleo
El tiempo de viaje y la distancia entre la casa y el lugar de trabajo son factores determinantes al decidir si se acepta o conserva un empleo para una gran mayoría de trabajadores.
La cada vez más complicada situación de movilidad también comienza a ser un problema para empresarios que aseguran estar perdiendo la posibilidad de contar con el mejor talento humano, precisamente porque los profesionales que necesitan prefieren otras opciones que requieran menor desplazamiento u ofrezcan alternativas como teletrabajo o jornadas híbridas.
Así lo reveló un estudio elaborado por la Federación de Cámaras de Comercio del Ismo Centroamericano (Fecamco) que analizó el impacto del tráfico y la movilidad urbana en la productividad, el bienestar y la competitividad empresarial en cinco ciudades de la región, incluida San José.
Según el informe, la congestión vial se ha convertido en un factor que condiciona la posibilidad de aceptar un empleo, conservarlo o buscar oportunidades en empresas ubicadas más cerca de la vivienda.
Uno de cada cuatro trabajadores consultados para dicha medición dijo que ha considerado cambiar de empleo por problemas asociados con el traslado, mientras que el 60% señaló que la ubicación de la empresa influye en su decisión de aceptar o mantener un puesto.
La investigación determinó que siete de cada diez colaboradores consultados reportaron una afectación moderada o elevada en el tiempo que pueden dedicar a su familia, al descanso o a actividades personales, además seis de cada diez percibieron un impacto en su calidad de vida y una proporción similar señaló un aumento moderado o elevado del cansancio y el estrés asociado con los desplazamientos.
La medición además consideró a estudiantes que están a punto de integrarse al mundo laboral. En ese grupo, el 55% de los jóvenes encuestados aseguró que las condiciones de movilidad influirán en sus futuras decisiones laborales. El tiempo de desplazamiento es el factor más señalado, con un 76%, seguido de la cercanía del lugar de trabajo a la residencia, con un 67%.
Al evaluar la situación de movilidad, el documento señala que recorrer menos de 10 km, puede representar hasta 2 horas y 10 minutos de viaje para quienes se trasladan a diario a sus lugares de trabajo o incluso laboran como distribuidores o comerciantes en la Gran Área Metropolitana (GAM).
Los costos de movilizarse también son una carga, en ese caso el 50% de los trabajadores consultados consideró que sus costos de transporte aumentaron debido a las condiciones de movilidad.
Menos talento disponible
Las consecuencias de los problemas de movilidad también se trasladan a las empresas que enfrentan dificultades para conseguir personal dispuesto a desplazarse largas distancias y a asumir los tiempos que implican los recorridos.
Arturo Rosabal, presidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica y de la Fecamco, explicó que las presas han reducido las posibilidades de contratación, particularmente en el comercio tradicional, donde la presencia física de los trabajadores resulta indispensable.
“Las personas que tienen las capacidades necesarias que andamos buscando no desean trasladarse en trayectos mayores a 10 km. Entonces, nuestro rango de acción para poder contratar personas, si las queremos contratar de manera presencial, se disminuye considerablemente”, afirmó.
Según explicó, esta situación coloca al comercio en desventaja frente a otras actividades económicas que tienen más posibilidades de ofrecer teletrabajo, jornadas flexibles o modalidades híbridas.
“También tenemos que competir con otras actividades económicas que le ofrecen a las personas otras posibilidades o modalidades de trabajo que nosotros no estamos en capacidad de ofrecer”, explicó.
Según el estudio, la mitad de los empresarios consultados ha enfrentado dificultades para atraer o retener talento debido a los problemas de movilidad o a la ubicación de sus empresas.
Rosabal agregó que algunas compañías han tenido que ofrecer transporte privado a sus colaboradores, una medida que representa un costo adicional, pero que permite mejorar las condiciones de traslado sobre todo en jornadas nocturnas donde hay poca disponibilidad de transporte público.
Según el análisis, el incremento en la congestión vehicular ha aumentado los gastos de logística y distribución en un 10%.
Adicionalmente, ocho de cada diez empresarios identificaron costos adicionales y una proporción similar considera que la movilidad genera pérdidas económicas o reduce la rentabilidad.
El empresario explicó que, por ejemplo, en labores de distribución, los tiempos de traslado obligan a modificar las rutas y reducir la cantidad de recorridos que pueden completar los vehículos durante una jornada.
“En el pasado muchos comercios tenían la capacidad de poder hacer hasta tres o cuatro rutas al día en su gestión de distribución. Ahora está entre una y tres rutas al día”, detalló.
Las empresas también han tenido que espaciar la frecuencia de las entregas y asumir mayores gastos para mantener las condiciones de servicio a sus clientes.
El 76% de los empresarios consultados por Fecamco consideraron que los problemas de movilidad perjudican moderada o significativamente la logística, la distribución o el abastecimiento de sus compañías.
En conjunto, el 82% de los empresarios consultados considera que los problemas de movilidad representan un riesgo para la competitividad de sus empresas a mediano plazo.
Entre las medidas implementadas por las empresas figuran:
- 56% aplica horarios flexibles,
- 42% ofrece teletrabajo.
- 31% trabaja en modelos híbridos.
- 27% realizó ajustes operativos.
Entre los sectores analizados, el de servicios es el que ha aplicado mayores ajustes basados en movilidad con un 55%, mientras que en industria la cifra es del 38% y en comercio 25%.
Transporte colectivo como alternativa
El presidente de la Cámara de Comercio aseguró que la construcción de infraestructura vial es necesaria, pero insuficiente para resolver el problema de movilidad por sí sola. A su criterio, el país también requiere alternativas de transporte colectivo que permitan reducir la dependencia del automóvil particular.
Rosabal sostuvo que el tren urbano de pasajeros representa un avance; no obstante, su entrada en operación no se vislumbra a corto plazo, adicionalmente, a su criterio, este sigue siendo un proyecto “muy limitado” para solucionar el problema “en toda su amplitud”.
“Tenemos que pensar en sistemas y modalidades de transporte masivo de personas que permitan que las calles de nuestra ciudad se puedan descongestionar, poder lograr que las personas dejen el automóvil en su casa y que empiecen a utilizar transporte masivo de personas. Eso no es tan fácil y lamentablemente no estamos viendo planes reales con la excepción del tren urbano de pasajeros que ya es un proyecto que está encaminado”, agregó el empresario.
El proyecto de tren eléctrico, que según el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) se convertiría en la arteria principal del transporte público de la GAM, recibió la aprobación del crédito para su financiamiento en abril de este año, no obstante a la fecha no se ha publicado el cartel de licitación para iniciar el proceso. La previsión del Gobierno es que dicho sistema comience a operar en el 2031.
Además, el mes anterior se dio a conocer que el plan de sectorización para ordenar los servicios de buses sería replanteado, precisamente para considerar el tren como eje central, mientras que el MOPT también planea iniciar estudios para impulsar un teleférico que conecte los barrios del sur de San José con el tren eléctrico.