Sánchez y Rivera se reúnen en secreto mientras el PSOE intenta un pacto con Podemos y C’s
Sánchez y Rivera han optado por la discreción para sus contactos, aplicando la misma táctica que culminó en el pacto para la conformación de la Mesa del Congreso y la elección de Patxi López como presidente. Todo indica que la reunión ‘en la cumbre’ tenía el propósito de dar un impulso definitivo al acuerdo en el que los equipos de ambas partes llevan días trabajando sin descanso. De hecho, este lunes y mientras los partidos de izquierdas se reunían en una sala, Ciudadanos y el PSOE han seguido negociando en otra.
José Enrique Serrano, exjefe de Gabinete de los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, se ha ausentado del cónclave en la Sala Roja, conocida así porque es el color que predomina en los murales de Josep María Sert, para acudir a otra cita con los negociadores de Ciudadanos: Luis Garicano, Miguel Gutiérrez, Juan Carlos Girauta y José Manuel Villegas. Tanto el PSOE como Ciudadanos se habían puesto de plazo hasta este martes para llegar a un acuerdo que, según todos los indicios, podría estar más cerca que lejos.
Con Ciudadanos hay acuerdo en todo lo relativo a la regeneración democrática pero quedan flecos económicos y fiscales por rematar. Concretamente, el partido de Albert Rivera discrepa de una nueva subida del IRPF. El pacto podría estar prácticamente cerrado, aunque también hay quien piensa que su supuesta inminencia es una táctica de los negociadores socialistas para forzar a las formaciones de la izquierda a que rebajen exigencias que hasta ahora han impedido un acercamiento. La pretensión de los socialistas es tratar de consensuar un pacto de investidura, mientras que Podemos, IU y Compromís abogan por un acuerdo de gobierno de coalición del que no forme parte Ciudadanos.
Eso significa que el eventual pacto entre el PSOE y Ciudadanos excluye a todos los demás partidos de izquierdas a los que intenta atraer Pedro Sánchez. Con solo 130 votos a favor de su investidura -los 90 socialistas y los 40 del grupo de Rivera- y aún en el caso de que sume los 6 del PNV y a la representante de Coalición Canarias, el líder socialista necesitaría la abstención de Podemos, Compromís e Izquierda Unida, así como la de los independentistas de ERC (9), Democràcia i Llibertat (8) y EH Bildu (2), para superar los 123 noes del PP. Si estas tres fuerzas políticas también votan en contra, la ecuación sigue sin salir a favor de Sánchez ya que el bloque del ‘no’ reuniría 142 votos. Para que el pacto con Rivera sirva a sus propósitos, necesita la abstención del PP o de Podemos y, hoy por hoy, no tiene garantizada ninguna de las dos.
Pese a todo, la izquierda se muestra optimista. El portavoz de IU, Alberto Garzón, ha explicado que PSOE, Podemos, Izquierda Unida y Compromís han acordado mantener abierto el "espacio a cuatro" en busca de un pacto de izquierdas. Este martes mantendrán una nueva reunión a las ocho de la tarde aunque, según el portavoz de Compromís, Joan Baldoví, podría adelantarse cerca de una hora.
Garzón, en rueda de prensa tras la reunión de los equipos negociadores del PSOE, Podemos, IU y Compromís, que se ha prolongado durante casi cinco horas, ha explicado que en ese encuentro se ha hablado "exclusivamente de políticas concretas", que el espacio de estas conversaciones "no se agota hoy" y que hay muchas "sintonías programáticas". Ha añadido que podrán mantener también no sólo conversaciones conjuntas de los cuatro partidos políticos, sino también bilaterales en busca de un consenso que permita evitar un gobierno de la derecha.
El portavoz de IU ha destacado que los participantes en la reunión han llegado a la conclusión de que había que "reducir los tonos" y "dejar de hablar a través de los medios de comunicación". "Pelillos a la mar", ha dicho en este sentido Garzón, quien ha apostado por que estos partidos empiecen a ser "afectivos" y salgan de ese "espacio hostil" en el que se han estado dirigiendo unas formaciones a otras, en clara alusión a PSOE y Podemos. Ha asegurado además que en el encuentro se ha hablado "exclusivamente de políticas concretas" y no de reparto de cargos o ministerios.
En cualquier caso, Garzón se ha mostrado positivo sobre el balance de la reunión y no ha querido valorar como un obstáculo el acercamiento entre el PSOE y Ciudadanos. “Hay que hacer todo lo posible a pesar de Albert Rivera”, ha asegurado para defender la necesidad de un pacto de la izquierda que desbanque al Gobierno del PP y a Mariano Rajoy. El objetivo, ha dicho, es "claro" y es doble. Primero el de no darle "ni una pequeña oportunidad a Rajoy de intentar explorar un gobierno" porque está "absolutamente inhabilitado" para hacerlo y porque el PP es "el partido más corrupto de Europa". Pero, por lo demás, no puede decirse que haya habido grandes avances. “Hay acuerdo en la metodología, en hablar de programa y en que el acuerdo tiene que estar vinculado a los documentos que hemos avanzado ya”, ha explicado y ha puntualizado que no se ha llegado a entrar en el “detalle concreto”.
Los detalles serán tratados, fundamentalmente en reuniones bilaterales como la que mantendrán este martes a las seis de la tarde el PSOE y Podemos con seis puntos: política económica, política social y estado del bienestar, regeneración democrática y lucha contra la corrupción, reforma territorial, relación con la UE y política exterior y, por último, las garantías para que esas políticas públicas sean una realidad. Esas garantías, según Íñigo Errejón, consisten en no dar "un cheque en blanco", sino conformar un gobierno de coalición, objetivo en el que -ha dicho-, Podemos "se va a dejar la piel".
El portavoz parlamentario del partido de Pablo Iglesias ha dicho que "es perfectamente legítimo que el PSOE acuerde con quien quiera (en alusión a su negociación con Ciudadanos) pero eso no es una investidura porque no lo dan los números". Y ha añadido. "Si Albert Rivera anuncia (este martes) un acuerdo eso no produce ninguna investidura. Estará anunciando un espectáculo de fuegos artificiales". "Hemos tenido la primera reunión a cuatro que podría ser la foto del Gobierno del cambio... Vamos a trabajar hasta el último minuto y nos vamos a dejar la piel", ha subrayado Errejón.
Ninguno de los portavoces ha querido entrar de lleno en el espinoso asunto del referéndum para Cataluña. El representante de En Comú Podem, Xavier Domènech, ha asegurado que no renuncia a la reivindicación de un referéndum en Cataluña, pero que no lo ha planteado en la reunión de hoy de los equipos negociadores del PSOE, Podemos, Compromís e IU-UP porque "no ha dado tiempo". “Nosotros mantenemos la misma posición sobre el referéndum, pero hoy no hemos llegado, no ha habido tiempo, como tampoco ha habido para llegar a la emergencia habitacional y las puertas giratorias, algo básico para nosotros", ha explicado Domènech.
A su juicio, el hecho de que dentro del índice acordado en la reunión a cuatro figure el punto de hablar del gobierno hace "muy difícil" que este martes el PSOE pueda anunciar un acuerdo con Ciudadanos. "Podríamos decir, si somos optimistas, que lo que ha pasado hoy ha sido un pequeño paso para el hombre y un gran paso para la humanidad, pero tendremos que ver en los próximos días el valor del paso dado hoy", ha resumido el diputado catalán.
En cuanto a la postura del PSOE, el encargado de detallarla ha sido su portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, que ha lamentado haber perdido 15 días. "Todos sabemos por qué", ha dicho, en alusión al partido de Pablo Iglesias. El PSOE tiene claro que no pude cerrar el objetivo: "Con 161 apoyos no habrá cambio. El cambio de verdad solo se producirá si hay transversalidad... Vamos a seguir hablando con el PNV, con Coalición Canaria, con Ciudadanos. Vamos a seguir hablando con todos".
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