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La fallida investidura de Sánchez desencadena la crisis de Podemos y amenaza el pacto PSOE-C’s

“Nosotros tenemos una ventaja y es que algunas de las personas que forman parte de Podemos nos conocemos desde hace muchos años, nos queremos, conocemos nuestras trayectorias, hemos trabajado juntos, y con independencia de los desacuerdos o divergencias que pueda haber entre nosotros de tácticas concretas en coyunturas concretas, nosotros nos queremos”, ha explicado Bescansa, cuando se le ha preguntado si existe frialdad entre los números uno y dos de Podemos a raíz de la crisis de Madrid y del cuestionamiento del secretario de Organización regional, Luis Alegre, a quien se considera estrechamente ligado a Iglesias. De momento el pulso se ha saldado con un 1-0: Alegre sigue en el cargo pese a las dimisiones por su supuesta falta de liderazgo y Pascual, responsable a nivel nacional, es destituido tras un durísimo comunicado en el que se le reprocha una “deficiente gestión” por haber consentido que dichas dimisiones se produjeran en un momento tan delicado como el actual, en pleno proceso negociador para la formación de un futuro Gobierno.

Bescansa ha puntualizado que “quien quiera ver divisiones ideológicas importantes o estrategias distintas” es que no conoce cómo funciona su partido, en el que, aunque existen diferentes sensibilidades, todos comparten, según ha dicho, el convencimiento de que hay que trabajar para formar “un gobierno de cambio”. Pero lo cierto es que las negociaciones para un pacto que permita la investidura del candidato socialista, Pedro Sánchez, y la formación de un “Gobierno de cambio” pueden haber sido determinantes en el estallido de la crisis. Iglesias cerró la puerta a ese posible pacto cuando en el debate de investidura acusó al PSOE de tener “un pasado manchado de cal viva”, un sonoro portazo que fue recibido con sorpresa e incluso incredulidad por su mano derecha, Íñigo Errejón. Hasta que el líder de Podemos lanzó su ataque contra la línea de flotación socialista, aún había alguna esperanza de que el partido morado se abstuviera para permitir que Sánchez fuera investido presidente. A partir de ese momento, quedó claro que no había ninguna posibilidad de que esa aspiración se cumpliera.

A partir de ese momento, Iglesias se ha mantenido firme en su oposición a un pacto con el PSOE después del pacto suscrito por Pedro Sánchez y Albert Rivera. Los términos de ese acuerdo, en aspectos como el mercado laboral y la normativa fiscal, son de hecho una barrera muy difícil de superar para que Podemos pueda sumarse a esa alianza entre los socialistas y Ciudadanos. Iglesias ha vuelto a dejarlo claro en su carta a la militancia para explicar las crisis territoriales y las informaciones que han circulado sobre los problemas internos del partido.

Esa firmeza de Pablo Iglesias en la defensa de sus principios que le ha llevado a hacer limpieza de puertas para dentro sin contemplaciones tiene su contrapunto en las últimas iniciativas del secretario general del PSOE que distorsionan el rumbo que se había fijado. Pedro Sánchez se ha embarcado en una gira nacional que le llevó el martes a Barcelona donde se entrevistó con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y que incluye encuentros con otros dirigentes territoriales, socialistas o no, sin el concurso de Ciudadanos, el partido con el que había acordado ir de la mano a todas las reuniones con otras fuerzas políticas hasta que se resuelva la gobernabilidad del Estado. Ahora, el líder socialista ha dado un paso más para cerrar reuniones con Podemos e Izquierda Unida en las que Ciudadanos ni está ni se le espera.

Sánchez e Iglesias han mantenido este miércoles una conversación telefónica en la que se han emplazado a reunirse “antes de Semana Santa” con el fin de “normalizar el diálogo” entre ambos partidos, según han informado fuentes de ambas formaciones. Para ello, no se ha contado con Ciudadanos que tampoco participará en la reunión que los equipos negociadores de PSOE e IU mantendrán este jueves en el Congreso de los Diputados. Desde la formación de Albert Rivera han restado importancia a su ausencia en estos dos encuentros y consideran que la reunión entre Sánchez e Iglesias está más encaminada a salvar diferencias entre ambos líderes que a un acercamiento para formar Gobierno. Pero la cita de los dos dirigentes podría significar que la coalición de izquierdas no está totalmente descartada, lo que automáticamente expulsaría de la ecuación al centro-derecha y enterraría la opción de la gran coalición a tres bandas a la que siguen apelando Rivera y Mariano Rajoy.

De momento, Sánchez e Iglesias han constatado que “a pesar de las diferencias de criterio” en torno a la formación de gobierno, “comparten que es positivo que se normalice el diálogo entre ambos“, después de que las negociaciones quedaran rotas a finales de febrero antes de la fallida investidura del líder socialista. En los 15 minutos que ha durado su conversación telefónica, ambos han abordado también la crisis humanitaria que vive Europa con los refugiados y la política de inmigración y asilo de la UE. En este aspecto, los dos han dicho compartir “muchos pareceres a propósito de las líneas de acción a seguir al respecto”, según el mensaje divulgado por sus respectivos partidos.

La conversación pone fin a tres semanas de distanciamiento entre PSOE y Podemos después de que la formación morada decidiese el pasado 24 de febrero suspender las negociaciones a cuatro, en la que también estaban IU y Compromís, en protesta por el pacto firmado por los socialistas con Ciudadanos. Esta ruptura de relaciones abocó a Sánchez a fracasar en las dos votaciones de investidura a las que se sometió los pasados 1 y 4 de marzo, donde solo contó con el respaldo de Ciudadanos y, en segunda instancia, de Coalición Canaria. Tras la fallida investidura, el PSOE y Ciudadanos reafirmaron que su pacto seguiría siendo la base para formar un gobierno de cambio y que a las negociaciones con otros partidos irían juntos. No obstante, a la reunión con Iglesias está previsto que acuda Sánchez sin la compañía del líder de C’s, Albert Rivera. Los socialistas han insistido en los últimos días en que es preciso retomar el diálogo con Podemos para intentar conseguir un acuerdo y evitar elecciones.

El PSOE y Ciudadanos remitieron la pasada semana una carta a Podemos, al igual que a otros grupos, invitándole a una reunión a tres bandas de los equipos negociadores, sobre la que aún no hay fecha. No obstante, la portavoz adjunta de Podemos en el Congreso, Irene Montero, ha advertido al PSOE de que si la negociación es sobre la base del documento con Ciudadanos, “va a ser muy difícil, por no decir imposible”, que se pueda alcanzar un acuerdo de gobierno. PSOE y Podemos no han dado más detalles de cuándo podría ser la reunión entre Sánchez e Iglesias, aunque lo más probable es que sea la próxima semana, antes de las vacaciones de Semana Santa. Sánchez viajará el jueves a Bruselas para participar en la reunión de los socialistas europeos previa a la cumbre y el viernes estará en Valencia viendo las Fallas.

 

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