La experiencia de una gordita con body paint

Dos ex-compañeras de secundario:- “¿Viste que Sole salió en bolas en Entremujeres?”- “No da... para colmo está gordita... la teta medio caída... ¡yo ni loca!”

Un ex-chongo con un amigo:- “¡Mirá la mina que me comía el año pasado!”- “Ya se le veía la cara de trolita”

Estas son las conversaciones que imaginaba cuando me preguntaron si me animaba a hacer un bodypaint. “Tengo 37 años y nunca tuve cuerpo de modelo” les dije como si pidiera perdón por comer postres y como si disfrutarlo fuera realmente algún tipo de perversión sexual, pero me respondieron que no buscaban a alguien muy flaca y riéndose me aclararon que si tuviera la esquelética figura de una modelo de moda, no tendrían espacio para pintar. Y entonces me imaginé comiendo ravioles y sintiéndome una mecenas por extender los horizontes del arte y acepté la propuesta.


***Transparencias y escotes en la entrega de los American Music Awards***


Hace ya un tiempo largo entendí que a los hombres les gustan un poco más redonditas y eso me da cierta seguridad, pero de ahí a estar 5 horas en tanga rodeada de gente hay una gran diferencia. Fue el momento más extrañamente egocéntrico de mi vida donde todo parecía girar a mi alrededor y, sin embargo, la importancia estaba sobre mi piel y no precisamente en ella. No me sentí desnuda porque durante el proceso de pintura era casi un objeto (y por fin entendí a esas mujeres que se ponen siliconas y muestran las tetas como si fueran un nuevo par de zapatos).


***Facebook censuró una foto artística por mostrar un pezón***


Cuando por fin vi las fotos terminadas me parecieron hermosas, pero de nuevo la inseguridad me hizo dudar si compartirlas o no. Me vi de espaldas y pensé que hay un momento en el cual es necesario dar la espalda a lo que no queremos o no nos hace bien. A esos hombres que hacen un patético esfuerzo por parecer distantes, fríos y calculadores con quienes las conversaciones son siempre las mismas.


***Victoria’s Secret le "borró" la cola a una sus modelos***


Él te dice "no busco nada serio porque no quiero una novia que me hinche". Y como vos no disimulás que te importa muy poco lo que quiera con su vida, el tipo insiste: "no te vas a enamorar ¿no?"  ¡Qué esfuerzo no enamorarse de un hombre que no tiene nada más que ofrecer que sexo! "Sacá número que tengo una fila hasta la esquina" te dan ganas de contestarle, pero no querés herir su pobre ego y preferís no decir nada (aunque en el fondo pensás que vos sos un partidazo y él poco menos que un idiota).


***Vuelven las mujeres en topless a The Sun***


Si este hombre fuera inteligente se iría con su teoría, pero necesita generar desesperación en vos, que te vuelvas loca, te rasgues las vestiduras por su rechazo. Su plan no resulta. Es que en cada "no me quieras" vos escuchás: "mamá mirame, mamá mirame, mamá mirame". Entonces cuando les das la espalda se ofende, se enoja, te bloquea por no haber hecho lo que él esperaba y que era básicamente que le ruegues su amor inexistente. "¿Y si decís directamente lo que querés y nos dejamos de histerias estúpidas? La verdad es que me aburrís", le confesás podrida de tanto drama sin sustento y entonces él responde que sos mala y maltratadora.  "¡Saludos a tu mamá!" le gritás mientras da el último portazo en tu vida.

Pero a veces nos cruzamos con otros hombres, unos que nos hacen sentir hermosas a pesar de todos esos detalles que nosotras miramos en el espejo, a pesar de las gripes y de las mañanas sin maquillaje. Hombres que nos hacen reír a carcajadas y para ellos es esta nota, porque son los compañeros que las gordita en bodypaint elegimos para pintar la historia de nuestras vidas.


Sole Castro Virasoro es escritora,  actriz y autora del libro “Mujeres alfa y hombres 2.0”

Fotos: Estudio Fotográfico César Capasso 

Bodypaint: Darío Parvis y Analía Gómez Lima


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