FIRMADA Rompiendo el tabú del «Brexit», ¿el principio del fin de la UE? Por Christian Böhmer
Bruselas, 21 jun (dpa) - "¿Es una lápida?": niños de escuelas y turistas se asombran al ver el enorme bloque gris delante del edificio Berlaymont de la Comisión Europea en Bruselas, con inscripciones que recuerdan a "Robert Schuman, precursor de la Europa Unida".El ex ministro de Exteriores francés es uno de los padres fundadores de la UE. Sólo cinco años después del fin de la Segunda Guerra Mundial propuso crear la Comunidad Económica del Carbón y del Acero (CECA), nacida en 1951 y precursora de la Comunidad Económica Europea (CEE) y de la Unión Europea (UE).El proyecto de paz fue cuesta arriba durante décadas: primero el club tenía seis miembros y ahora son 28. La UE tiene un Parlamento, un tribunal y varios líderes, uno de los cuales reside en el Berlaymont, en forma de estrella: el actual presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker.Entretanto, los tiempos han cambiado, al menos desde el inicio de la crisis financiera internacional en 2008, que sacudió a la entonces orgullosa comunidad de países con fuertes turbulencias. El luxemburgués Juncker reaccionó con sarcasmo a esa crisis: "El euro y yo somos los únicos supervivientes de Maastricht", dijo recientemente en referencia al tratado homónimo, que entró en vigor en 1993.El referéndum sobre la permanencia o salida de la UE que celebra el jueves Reino Unido es otro importantísimo test de resistencia para la UE. Si los británicos votan a favor del "Brexit", como se conoce la salida, sería un hecho sin precedentes.Nunca en la historia un país ha abandonado la UE y la señal política sería más que evidente: el consenso de la posguerra está obsoleto y el proyecto de la unidad europea, con tanto esfuerzo logrado, sería ahora reversible.En el referéndum se espera una ajustada lucha entre los opositores y los defensores de la UE. "Apelo a los británicos a tener en mente la dimensión histórica a la hora de votar", dijo el ministro de Exteriores francés, Jean-Marc Ayrault.El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, historiador de formación, advirtió incluso de un debilitamiento para Occidente si los británicos dan la espalda a la Europa oficial.El referéndum es una señal de alerta, resume el polaco. "Hay más señales de insatisfacción con la Unión que llegan de toda Europa, no sólo de Reino Unido".De hecho, la UE lleva años pasando de una crisis a otra, sin que haya una mejora a la vista. Hace casi un año, los jefes de Estado y Gobierno necesitaron 17 largas horas para evitar la bancarrota de Grecia y el conocido "Grexit", o salida de Grecia del euro.La crisis de los refugiados mostró que existía una zona Schengen de libre circulación sin pasaporte pero cuyas fronteras exteriores no estaban bajo control. El tándem Francia-Alemania, imprescindible para lograr acuerdos en la UE, falló, algo que enfadó al ex presidente francés Nicolas Sarkozy, que ya tiene la vista puesta en las elecciones de 2017."Nunca habría aceptado que (la canciller alemana, Angela) Merkel fuera sola a negociar con (el presidente turco, Recep Tayyip) Erdogan", dijo recientemente el político conservador en declaraciones al diario belga "Le Sour" y a otros diarios.Sin embargo, algunos opinan irónicamente que para la UE sería más difícil una permanencia en la UE que un "Brexit". "En el caso del ‘Brexit‘, el culpable al menos estaría claro", señala un diplomático.En vista de las elecciones del año que viene en Francia y Alemania, no se esperan iniciativas de amplio alcance por parte de la Unión Europea. Para aceptar la salida de Londres, los tratados de la UE tendrían que ser modificados y para ello se necesitaría el voto de todos los países.Pero incluso aunque Reino Unido se marchara de la UE, seguiría en Europa y habría que llegar a un consenso sobre su nuevo estatus, lo que podría durar años."Mantener algún tipo de unidad, sea en la forma que sea es vital para Europa", escribía el publicista holandés Geert Mak hace años en referencia a la crisis financiera. Si no, en un mundo globalizado, Europa estaría en peligro de convertirse en un objeto disputado por otras potencias.# Información