AREQUIPA 2216
La pregunta la hice involuntaria, ingenuamente. Una respuesta a mi interrogante decía que unos cien o tal vez doscientos años. Otra, que nunca, jamás. Una más, exhibía una sonrisa burlona, no sé si a mi pregunta o a la imposibilidad. La pregunta era: ¿y, cuándo Arequipa podría ser sede de las Olimpiadas?
Usted, qué me responde.
Río de Janeiro, la sede de la edición 31 de los Juegos Olímpicos de Verano que hoy termina, tiene 6 millones y medio de habitantes; nosotros un millón trescientos mil (población regional).
La Olimpiada anterior fue en Londres: 8 millones 600 mil habitantes y la que sigue, en Tokyo, 13 millones. Al ritmo de crecimiento demográfico arequipeño: 150 años.
Pero en diferencias más significativas, el producto interno de Río de Janeiro es 137 mil millones de dólares; Londres, 836 mil millones; Tokyo, un billón seiscientos dieciséis mil millones Arequipa 8 mil trescientos millones. ¿En cuánto tiempo podríamos alcanzar el PBI de Río?
¿Cien, ciento cincuenta, doscientos años? O sea, el 2216. Por supuesto, que antes deberíamos comenzar con algunas cuestiones.
Primero, jamás permitir que cuando un deportista mistiano tenga que competir en otra ciudad, se deban organizar polladas, bingos y rifas.
Segundo, nunca más autorizar en el estadio Melgar actividades ajenas al deporte, para impedir que la pista atlética se convierta en un rompecabezas donde las piezas se van perdiendo luego de corazones serranos, ráfagas y la zapateada del año.
Tercero, cambiar inmediatamente a la dirigencia deportiva, cuya inutilidad sí nos puede hacer campeones mundiales y con récord.
Cuarto, que la asignatura de educación física sea tan importante como matemática y comunicación; y que el Ministerio de Educación revise las licencias a los colegios para imponerles a tener un área deportiva proporcional al número de alumnos.
Quinto, alguien debe exigir a los espacios deportivos de los medios a difundir todos los deportes que se practican en Arequipa; el fútbol es el de más plata y el de más catastróficos resultados.
“Ya me cansé de pedir apoyo”, dice la atleta olímpica Kimberly García, y agrega “hasta tengo que comprarme mensualmente un par de zapatillas para poder entrenar y evitar lesiones”. ¿De qué país creen que es? ❧
FEDERICO ROSADO
Periodista