SEMBLANZA Susana Díaz, la gran derrotada de las elecciones del PSOE español Por Ana Lázaro y Pablo Sanguinetti
Madrid, 21 may (dpa) - Susana Díaz fue hoy la gran derrotada de las elecciones internas celebradas por el Partido Socialista español (PSOE), en las que venció su principal adversario, Pedro Sánchez.El proyecto continuista de la dirigente andaluza, apoyado por pesos pesados del socialismo español como Felipe González o José Luis Rodríguez Zapatero, recibió una fuerte bofetada en un momento especialmente delicado para el partido, que se encuentra dividido y sumido en una profunda crisis."Tenemos un legado, pero en el futuro nos votarán porque tengamos respuestas a los nuevos desafíos. El PSOE es lo mejor que le ha pasado a España y no vamos a renunciar a eso", decía Díaz esta semana en una entrevista al diario español "El País".Nacida en 1974 en el popular barrio de Triana, en Sevilla, la dirigente siempre ha reivindicado su origen humilde. Casada y madre de un hijo, es creyente, licenciada en Derecho, apasionada de la tradicional Feria de Abril y de la Semana Santa de su ciudad natalPolíticamente se curtió en Andalucía, el bastión socialista del que también procede Felipe González. A los 17 comenzó a militar en las Juventudes del PSOE. Fue diputada y senadora antes de desempeñar diversos cargos en el Gobierno de la región y pasar a presidirlo en 2013 tras la dimisión de su entonces presidente, José Antonio Griñán, del que era mano derecha. Dos años después, embarazada de cinco meses, Díaz se enfrentó por primera vez a las urnas en unas elecciones regionales en Andalucía. Aunque su resultado no fue del todo bueno, quedó en primer lugar y resistió el empuje de Podemos en el inicio de un año clave en España, repleto de citas electorales a las que concurría por primera vez el partido izquierdista.Hasta 2013, Díaz había sido prácticamente desconocida para la mayor parte de los españoles, pero rápidamente se convirtió en un valor en alza del PSOE en un momento en el que el partido era cuestionado por su crisis de liderazgo.Cuando en 2014 hubo que buscar nuevo secretario general, destacados socialistas le pidieron sin éxito que diera un paso al frente. Pedro Sánchez se proclamó entonces líder del partido con su visto bueno. En apenas dos años, se convirtieron en adversarios directos.Prueba de ello es la reñida campaña que precedió las elecciones de hoy, en la que ambos candidatos cruzaron acusaciones y reproches. Los partidarios de Díaz veían a la dirigente como la gran salvación del PSOE en sus horas bajas, mientras que sus adversarios la acusaban de haber impulsado en la sombra una rebelión interna contra Sánchez, quien el pasado octubre se vio obligado a dejar la secretaría general al perder el apoyo mayoritario de la dirección.Ambiciosa y obstinada, su gran aspiración era llegar a La Moncloa y convertirse en la primera presidenta del Gobierno de España. Pedro Sánchez, sin embargo, cortó hoy el camino. En el aire queda ahora su permanencia al frente del Gobierno de Andalucía, tras una derrota que pasará a la historia del socialismo español.# Información