Cinco sandalias de Marypaz, Merkal o Berhska con las que ganar altura sin la necesidad de un tacón alto
Lo tengo clarísimo: paso de sufrir con el calzado. Desde hace años, aprendí que no hay nada más valiosos que ir cómoda durante todo el día y que no hay necesidad de vestir tacones infinitos para verme más esbelta. Cuando era más joven (tengo 28 años, me considero joven aún, ya me entendéis), optaba por salir de noche con stilettos que me impedían disfrutar de la fiesta, y ahora me niego a que esto ocurra. ]]>