World News

Barcelona, la última tentación de Griezmann

El Atlético de Madrid prepara el primer derbi en el Wanda Metropolitano con la enfermería vacía y con Simeone luciendo una sonrisa por poder recuperar para la causa a Koke, Carrasco y Filipe Luis. La felicidad, sin embargo, no rodea al entorno rojiblanco, inquieto por la posibilidad de que Griezmann tenga ya un acuerdo con el Barcelona para vestir de azulgrana la próxima temporada. Con los millones encima de la mesa como convincente recurso, los dirigentes pudieron frenar la salida del galo en verano, pero la amenaza sigue latiendo y se avivará aún más a partir del cierre del próximo mercado de invierno (finales de enero). Entonces, la actual cláusula, 200 millones de euros, quedará reducida a la mitad.


La hinchada rojiblanca comienza a asumir que el momento del adiós se acerca, pero no preocupa tanto la pérdida de la estrella del equipo en las dos últimas temporadas como su rendimiento hasta final de curso. El acierto rematador no acompaña a un goleador que se ha distanciado de sus fieles por esa imagen de «desidia» que le acompaña esta campaña, aunque el derbi y la excitación que rodea el partido puede ser el mejor momento para una «reconciliación», al menos temporal.


Griezmann, en declaraciones a la web de LaLiga, negó este miércoles que se sienta preocupado por su actual sequía de goles y se mostró «feliz» con su juego. «La única vez que me sentí presionado es cuando he tenido a mi hija que tenía pocos meses. Ahí era mucha presión. Los goles ya entrarán», añadió.


Aunque en verano fueron Mourinho y el Manchester United los que tentaron a Griezmann, el Barcelona aparece ahora en el horizonte del francés. El internacional, de 26 años, es una prioridad para reforzar la plantilla, pero el club azulgrana, según informó la prensa de la Ciudad Condal, es acometer su fichaje una vez finalizado el curso y ya existiría un preacuerdo. El delantero decidió quedarse en el Atlético, debilitado al no poder fichar debido a la sanción de la FIFA, a cambio de mejorar su ficha (ahora cobra 14 millones de euros), pero desde entonces no ha parado de dejarse querer ante los cantos de sirena. Su declaración en la última concentración con Francia asegurando que «sería un sueño jugar con Mbappé y Neymar» ha sido el último feo a la afición. Las apariciones de su hermano y sus comentarios en las redes sociales tampoco han ayudado a un jugador a partir del 1 de febrero verá reducida su cláusula de rescisión a 100 millones.


Fue otra de las condiciones para una continuidad que Enrique Cerezo, presidente del club, negó este lunes que corra peligro. Fue el discurso que tocaba a estas alturas de la temporada y en la antesala de un derbi. Un partido al que Griezmann, tras marcar con Francia, llega motivado. «Hay que ganar el primer derbi en el Wanda. Seguro que la gente vendrá con muchas ganas. Cuando se anima la gente, es muy difícil para el equipo rival», dijo ayer a LaLiga.

Читайте на сайте