El Gobierno niega recular contra la reforma laboral y apuesta por retocar los convenios
La patronal y los sindicatos han informado al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, del posible acuerdo de subida salarial que están ultimando los agentes sociales, que está “bastante más avanzado que otros años”, ha afirmado el líder de UGT, Pepe Álvarez, y que podría cerrarse en los próximos días aunque no de forma “inminente”.
En la primera reunión tripartita que mantienen los agentes sociales con el nuevo Ejecutivo, los representantes de las dos principales organizaciones sindicales han demandado “modificar” la actual legislación laboral. “Pedimos al Gobierno que busque los apoyos parlamentarios necesarios para derogar aspectos troncales de la reforma laboral que tienen que ver, entre otros aspectos, con la prevalencia de los convenios de empresa o la ultractividad”, ha avanzado el secretario general de CC OO, Unai Sordo. Los líderes sindicales remarcaron que en ningún caso pretenden volver a la legislación previa a la reforma laboral o a la anterior de 2010. “No se trata de derogar para volver a 2009 cuando había una temporalidad del 33% sino de una derogación por elevación”, ha explicado Sordo. En cualquier caso, los sindicatos piden una “modificación” de la reforma laboral de 2012 “pactada” con los empresarios. Tanto Álvarez como Sordo han coincidido en que pese a que esas modificaciones se pueden comenzar a realizar desde la negociación colectiva hará falta derogar algunos aspectos de la reforma.
A este respecto, los representantes de los empresarios no se han cerrado en banda a la posibilidad de realizar esas modificaciones. El presidente de CEOE, Juan Rosell, y de Cepyme, Antonio Garamendi, han pedido profundizar sobre qué aspectos se quiere tocar la reforma. “Se habla de derogar, pero la vida real es otra. Hay 7.000 normas laborales. Estamos a favor de una evolución y nos tenemos que adaptar a lo que nos venga. Cuando nos reunamos con la ministra veremos qué se quiere cambiar y qué proponemos nosotros. Se trata de mejorar más que derogar”, ha explicado Garamendi.
En este sentido, la ministra Valerio ha destacado la “magnífica disposición” de los agentes sociales y ha negado que el Gobierno esté “reservón” sobre la posibilidad de tumbar buena parte de la reforma laboral. “Más que reservones o que hayamos cambiado de criterio lo que ocurre es que cuando se llega al Gobierno se es más pragmático. Sabemos el peso parlamentario que tenemos y somos consencientes de la aritmética parlamentaria. Podemos empezar a trabajar en un nuevo estatuto de los trabajadores de forma consensuada. Tenemos que ver en qué puntos podemos llegar a un consenso con los agentes sociales. Por ejemplo, sobre la prevalencia de los convenios sectoriales, la ultractividad o medidas contra la temporalidad”, ha expresado.