Los accidentes domésticos son la primera causa de mortalidad infantil en países desarrollados. La muerte la pasada Nochevieja de un pequeño de tres años con una uva es, además de un drama, un aviso. Ni los niños ni los ancianos deberían comer nada con un tamaño mayor que una moneda de cinco céntimos, alertan los expertos. El caso del vecino de Villajoyosa que falleció hace unos días tras atragantarse con una aceituna no encaja en ninguno de los dos casos, pero evidencia que el riesgo existe en todas las edades. Читать дальше...