¿Quién se puede interesar por gentes carentes de virtud, valor o recato? Hay algo desajustado, podríamos decir, en aquellos que hicieron de un 'otro' lejano y peligroso objeto de coleccionismo, estudio y hasta amor, al tiempo que rechazaron opciones más cómodas, ejemplares y seguras. «Es un país del que sabemos tan poco como de las regiones más salvajes de África, pero no vale la pena conocerlo » señaló el encantador Voltaire en 1766, en referencia a España. Tuvo sus razones, claro. Estaba iracundo y muerto de envidia. Читать дальше...