El dolor del acoso jamás prescribe
Cada vez que ocurre una nueva tragedia vinculada al acoso escolar o al «bullying», nos rasgamos las vestiduras durante unos días, pero luego todo vuelve a la «normalidad». Es decir, los abusivos eligen nuevas víctimas, los profesores carecen de poder para frenarlos, las direcciones de los centros niegan la mayor y los padres de los acosadores continúan protegiendo a sus alimañas. Mientras tanto, los profesionales del buenismo prefieren hablar del entorno conflictivo de los pobres acosadores, desentendiéndose... Читать дальше...